Cuando a los padres del instituto Joan Salvat Papasseit de la Barceloneta se les expuso la posibilidad de que sus hijos entraran a formar parte de un programa europeo que les iba a permitir viajar por el viejo continente gracias a subvenciones de la Unión Europea, muchos debieron pensar que alguien en el instituto se había vuelto loco. Pero nada más lejos de la realidad. Al frente de la idea estaba Txema Arenas, recién estrenado como jefe de estudios del instituto, especialista en este tipo de programas europeos, e impulsor de un proyecto de ensueño para los alumnos del instituto.

Arenas se puso manos a la obra en 2014. Su tarea no era fácil. La UE no financia este tipo de proyecto sin una trabajada elaboración previa. El programa Erasmus+ exige rigor, una cuidadosa y completa presentación de un proyecto serio y factible, en el que deben participar conjuntamente colegios o institutos de varios países de la UE, y en el que se trabajen temáticas de interés para los alumnos, auténticos protagonistas del programa.

El primer proyecto presentado por Txema, en el que el instituto Joan Salvat Papasseit formaba parte con uno de Bélgica, otro de Alemania y un tercero de Grecia, recibió el visto bueno del programa Erasmus+. “Aquel proyecto iba sobre sostenibilidad”, cuenta Arenas, “y estaba basado en cuatro ejes: agua, residuos, energía y comida. En cada país trabajamos un área diferente y generamos material para enseñar sostenibilidad a estudiantes de primaria”. Y fue un éxito, al punto que los trabajos que hicieron los alumnos de los cuatro institutos en aquella ocasión se encuentra, según los propios auditores de la UE, entre los mejores de Europa.

Por eso no es de extrañar que un año después, una nueva propuesta del instituto de la Barceloneta volviera a ser escogido por el programa Erasmus+. Esta vez junto a una escuela de Finlandia y un instituto de Inglaterra. El proyecto, en el que además de Arenas han colaborado varios profesores del instituto y muchos alumnos, se denomina Like/dislike me: click help to find out more.

En los primeros días de febrero, 10 alumnos de primero de la ESO del instituto viajaron a la localidad finlandesa de Kangasala, donde, conjuntamente con alumnos locales y un grupo del instituto Hanson School, de Bradford, iniciaron los trabajos programados para este proyecto, que culminará en agosto de 2019.

Txema Arenas junto a los alumnos que viajaron a Finlandia / A.V.
Txema Arenas junto a los alumnos que viajaron a Finlandia

EXPERIENCIA ÚNICA

La experiencia, según explican los propios niños, resultó increíble. Además de que para algunos de ellos era la primera vez que montaban en avión y en avioneta o la primera que veían nieve, estar en contacto con niños de otros países, convivir con ellos y sus familias y comprobar que existe otra manera de enfocar la educación, resultó enriquecedor y, a veces, muy sorprendente.

Junto a los niños finlandeses e ingleses trabajaron sobre la importancia de la toma de decisiones (like/dislike) y las consecuencia que puede tener adoptarlas sin una reflexión sobre la conveniencia de decantarse hacia una u otra postura.

Txema Arenas confirma que “el proyecto que hacemos va sobre gamificación, creación de juegos, y que tiene que ver con una aplicación finesa llamada Action Track. Nos interesa mucho ver cómo toman decisiones los alumnos, y creamos actividades que generan conflictos para que les hagan pensar que tomar una decisión no es tan fácil. También trabajamos con los 'narrative storytelling', en los que los alumnos asumen roles diferentes y crean historias sobre estereotipos establecidos”.


 

A través de una obra de teatro, que va cambiando según la votación del público, o de un escape room, en el que hay que ayudar a una familia inmigrante a conseguir papeles o la tarjeta sanitaria, los niños aprenden que la toma de decisiones tiene consecuencias que pueden afectar a otras personas, por lo que hay que que ser cuidadoso y reflexivo cuando se trata de adoptar una postura u otra.

Los propios niños reconocen que las actividades que hicieron les han permitido comprender que no hay que tomar determinadas decisiones alegremente: “El proyecto es para aprender a tomar decisiones correctas”, afirma una de las niñas participantes, “para saber que no se tienen que tomar decisiones respecto a otras personas sin conocerlas bien. Por ejemplo, a no dar un 'me gusta' en las redes sociales cuando alguien cuelga un vídeo en el que una persona se cae”.

De Finlandia les sorprendieron cosas como que “en la escuela van todos descalzos ya que no pueden entrar con las botas mojadas”, “algunos van al cole esquiando”, “en el colegio están muy callados”, “tienen una comida un poco rara”, “en sus casas se está muy calentito”, e incluso alguno se atrevió a probar el baño en agua helada tras pasar por una sauna. Para todos ha sido una experiencia inolvidable, aunque sus opiniones sobre las ventajas de vivir en Finlandia o en Barcelona no sean muy coincidentes.

TRABAJO CONJUNTO

En lo que sí coinciden es en valorar muy positivamente la experiencia de un proyecto que les ha permitido relacionarse con niños de culturas tan diferentes a la suya, aprender la manera de trabajar conjuntamente con desconocidos para resolver enigmas, y saber que sus decisiones pueden ser importantes en la vida de los demás.

También trabajaron en el diseño de juegos para ordenador / Inst. Joan Salvat Papasseit
También trabajaron en el diseño de juegos para ordenador / Inst. Joan Salvat Papasseit

Tanto la elaboración previa del proyecto como el resultado final obligan a un trabajo conjunto entre los centros educativos implicados. Por ello, los niños de la escuela finlandesa y del instituto de la Barceloneta viajarán a Bradford, y luego fineses e ingleses se desplazarán a Barcelona para culminar el proyecto. Las conclusiones quedarán plasmadas en un libro que será publicado y que podrá ser usado en colegios e institutos.

Todo el proyecto será rigurosamente auditado por las autoridades europeas, que mantiene un estricto control sobre los proyectos del programa Erasmus +, tanto económicas como del trabajo, para que nada escape a su control y el proyecto aprobado se cumpla.

Los alumnos de instituto Joan Salvar Papasseit, en Finlandia
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Los alumnos de instituto Joan Salvar Papasseit, en Finlandia

Trabajando para crear un juego de ordenador
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Trabajando para crear un juego de ordenador

También hubo ratos de diversión, como no en la nieve
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También hubo ratos de diversión, como no en la nieve

Intentando descifrar un enigma en un juego de escape room
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Intentando descifrar un enigma en un juego de escape room

Junto a los alumnos finlandeses e ingleses y los respectivos profesores
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Junto a los alumnos finlandeses e ingleses y los respectivos profesores

Txema Arenas, artífice de los dos proyectos Erasmus+ del Joan Salvat Papasseit / A.V.
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Txema Arenas, artífice de los dos proyectos Erasmus+ del Joan Salvat Papasseit / A.V.

La colaboración entre los alumnos de los tres institutos es primordial
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La colaboración entre los alumnos de los tres institutos es primordial

Solucionar el escape room fue un reto para todos los chavales
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Solucionar el escape room fue un reto para todos los chavales

Estudiando como solucionar un problema
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Estudiando como solucionar un problema

Una de las actividades fue resolver un Escape Room / Inst. Joan Salvat Papasseit
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Una de las actividades fue resolver un Escape Room / Inst. Joan Salvat Papasseit