Unidas contra la violencia machista. Así es como las alumnas de 4º de la ESO de la escuela Dominiques de l'Ensenyament de Barcelona han creado un proyecto personal y didáctico nacido de una preocupación que ha impactado (y concienciado) a su entorno.

Han realizado un documental sobre el tema que ha ayudado a visibilizarl la problemática con el resto de compañeros. En él explican 37 historias personales relacionadas con episodios de violencia machista vividas en el ámbito escolar, en discotecas, en la calle o con sus parejas.

EMPODERAMIENTO FEMINISTA

El documental, que lleva por nombre '37 Historias', intenta contribuir al empoderamiento feminista. En él han participado 53 alumnas adolescentes de la escuela barcelonesa, una iniciativa que nació de la Asamblea de Mujeres tras participar en la manifestación del Día Internacional de las Mujeres el pasado 8 de marzo en Barcelona.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Avui, dia 25 de novembre, Dia Internacional per a l'Eliminació de la violència contra les dones, us volem fer partíceps del projecte 37 històries. Un projecte que va començar el 8 de març amb el despertar feminista de les noies de 4t d'ESO. Després d'uns mesos de treball en grups no mixtes des de les tutories, vam dur a terme un procés d’aprenentage, treballant l’educació emocional que va culminar amb la redacció de 37 episodis de violència masclista viscuts per les noies del curs. Aquestes 37 històries van ser llegides davant dels nois del curs, fet que va canviar les relacions entre elles i ells. Tot aquest procés ha estat plasmat en un documental, que aquesta darrera setmana vam estrenar a l'Escola. #37històries #Escola #Feminisme #25n

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La profesora Mireia Moretones, una de las tutoras de 4º de la ESO de la escuela, explica que la idea surgió de un "whatsapp de mis alumnas en el que me pedían tratar en la tutoría temas relacionados con la violencia machista, porque les preocupaba mucho".

VISIÓN MACHISTA

Cuando "tuvimos claro que el trabajo podía ser conjunto" y que habíamos "conseguido romper la visión machista que tenían algunos de los alumnos, creamos espacios mixtos", que las propias alumnas distribuyeron según se propio criterio, y que se convirtieron en "reuniones catárticas de terapia conjunta muy emotivas y de gran enriquecimento personal".

Para ir más allá, las alumnas propusieron grabar en vídeo sus historias y, lo que en principio debían ser grabaciones caseras individuales, se han acabado convirtiendo en un documental con todas las de la ley, gracias a los directores Olvido Coloma y Adrià Guardiola y la productora InGirum y a una campaña de micromecenazgo impulsada por las alumnas que ha contado también con el apoyo de los profesores.