Eres múltiples interpretaciones’, según el poema Metamorfosis de Ana Vera, que es periodista, fotógrafa y poeta entre el ‘viejo mundo y nuevo mundo’, verso de la Ausencia que ‘sigue su propio curso’ y ahora, su lugar está en Barcelona.

Vera, limeña multivocacional radica en la capital catalana desde que llegó hace nueve meses para estudiar un master de comunicación corporativa mientras escribe poesía, que no rima pero sí pega con su ajetreada vida de editora online y offline, un binomio laboral habitual en estos tiempos. De hecho, “si quieres democratizar la poesía, tienes que aprovechar las herramientas tecnológicas de hoy. No hace bien quedarse con la idea romántica de la poesía”, asegura la joven escritora, comunicadora e investigadora de la Universidad de San Martín de Porres (Lima). 

Vera quiere especializarse en crear la imagen y los contenidos de pymes después de superar el reto lingüístico del catalán durante sus prácticas en Càritas.

La joven poeta ya ha publicado Ausencias y Memoria. Imagen gracias al trabajo editorial independiente y en el que sigue a trote con un nuevo proyecto, el de la poesía infantil.

Un género que descubrió de la mano de Micaela Chirif, destacada poeta peruana. “Con ella aprendí el atrevimiento de tocar algunos temas, que a priori, no ves para niños y un nuevo estilo y conocí a más autores de álbumes ilustrados".

Vera cree en el enamoramiento necesario que da fruto a un trabajo bien cuidado entre el autor y el ilustrador de una obra infantil. “Siempre es mejor encontrar la pareja ideal que entienda tus pretensiones que entenderse con un ilustrador propuesto por alguna editorial”. En el primer caso, la obra gana encanto.

Entre sus inspiradores, Ana destaca a la argentina Alejandra Pizarnik, de la que se declara fan, así como de Luis Hernández y los fotógrafos Billy Hare o Sebastián Salgado, fotodocumentalista brasileño pero, como reconoce Vera, “siempre vuelvo a la poesía de la peruana Blanca Varela y la polaca Wislawa Szymborska”, Nobel de literatura en 1996.

Memoria. Imagen. Poesía peruana / ANA VERA
Edición limitada de la primera fotopoesía de Ana Vera / A.O. 

Fuentes de inspiración retórica que Vera une a su experiencia migratoria y con esta mochila de conocimientos y experiencias, Vera escribe su poesía libre y visual (fotopoesía), como es Memoria. Imagen, de la editorial Hanan Harawi. Un recopilatorio de fotografías tomadas por ella misma en diversos puntos de su país natal y sólo una, corresponde al viejo continente: en la página 23 aparece la captura del río Spree. Una foto tomada desde las alturas en Berlín, “donde más frío he pasado en mi vida”, comenta la autora.

Y de impactos está hecha su obra. “La poesía obedece a una pulsión que te incomoda o te gusta y una cosa u otra, ya quiere decir que funciona”, defiende la poeta que augura larga vida a este género literario estimado por un circulo de personas reducido.

Ana Vera, fotógrafa y poeta peruana / A.O.
Fotopoeta de Memoria. Imagen. Ana Vera / A.O. 

De Barcelona, Ana se lleva al Perú el civismo y la seguridad que presiente entre sus calles. Destaca el azul del cielo, incluso en invierno. Impensable en la ciudad de Lima. ‘Un viejo cielo, volvamos tarde o temprano’ donde siempre luce un rayo de sol cálido, como el de la página 37 de su Memoria Imagen y mirando al cielo, ‘nadie puede sujetar mi espíritu’, dice Ana; como los pájaros que vuelan la página 13 de su mismo capricho editorial.