El Gran Teatre del Liceu estrena nueva temporada. Y lo hace con la ópera de Vincenzo Bellini "I puritani", una producción ambientada en el conflicto que vivió Irlanda del Norte en los años 70, y con una de las grandes parejas operísticas del momento: Javier Camarena y Pretty Yende.

La directora de escena, Annilese Miskimmon, es originaria de Belfast y quiso trasladar el cruento conflicto de Irlanda del Norte a esta ópera, con la Orden de Orange de trasfondo. La protagonista es una protestante (Elvira) que se casará con el líder de la orden (Riccardo), aunque a quien verdaderamente quiere es al católico Artur.

Esta coproducción de la Welsh National Opera, la Danish National Opera y el Liceu, con dirección musical de Christopher Franklin, se inicia con una proyección en la que se explica la Irlanda del Norte de los años 70, la situación de la Guerra Civil en Inglaterra en 1653 y el conflicto entre católicos y protestantes.

300 AÑOS DE HISTORIA

El público verá a Elvira hace 40 años y cómo el hecho de casarse con Riccardo la enloquece y eso "la transporta al siglo XVII, con lo que se enlazan 300 años de historia". En esta obra se muestra cómo los puritanos protestantes y su líder Oliver Cromwell han ganado la guerra a sus enemigos acérrimos, los católicos.

Miskimmon considera que, aunque pueda parecer lo contrario, "para el público el argumento de la obra será totalmente comprensible". "Lo que he buscado -recalca- es conseguir que sea vivida con la misma emoción y el mismo grado de peligro que en 1835, cuando Bellini la estrenó en París y la gente se emocionaba".

En este punto, ha bromeado con que todos los que acudan al Liceu "se llevarán dos óperas al precio de una", puesto que verán una acción en 1973 y otra de 1653 y cómo las "atrocidades e injusticias" del pasado siguen en la actualidad.

DUELO DE PROTAGONISTAS

Por otra parte, ha remarcado que hay "pasajes espectaculares", especialmente cuando Elvira cae en la locura, y que suponen un reto para el dueto protagonista, que en las diferentes funciones programadas se alternará con la soprano española María José Moreno y el tenor canario Celso Albelo.

De esta ópera del bel canto, la última que compuso Bellini antes de morir a los 33 años, destacan la exigente aria del tenor del primer acto, "A te o cara", o el dúo "Credeasi, misera!", con algunas de las notas más altas nunca escritas para un tenor.

Annilese Miskimmon ha mantenido que para su "innovadora" propuesta necesita cantantes que quieran a Bellini y, "a la vez, que tengan un poco de miedo a un director innovador, porque esto genera una tensión muy interesante. Los dos repartos del Liceu son muy capaces de crear una magia potentísima y muy diferente".

"Se cree que los cantantes son una voz sobre unas piernas, pero van mucho más allá y son unos actores muy sofisticados, como se demuestra en esta obra", ha apuntado.

FUERA DE LAS NORMAS

El maestro Christopher Franklin ha opinado que Bellini puede verse como alguien que estaba "fuera de las normas de su momento, lo que lo hace muy interesante", y ha advertido que como él es "muy práctico," en esta versión de 2018 ha "aligerado el peso" de la ópera con algunos cortes y así "toda la obra fluye de manera muy clara".

La soprano sudafricana Pretty Yende, muy feliz de volver al Liceu, no ha obviado que trabajar con Miskimmon ha sido "emocionante, intenso y un reto", porque ha comportado que dejara atrás "ideas preconcebidas" sobre el personaje de Elvira, "tuviera una mentalidad más abierta y explorara vertientes psicológicas del personaje, viendo cómo cambia a lo largo del tiempo".