La correlación de fuerzas tras las pasadas elecciones generales del 28 de abril y el último rifirrafe de los independentistas con los socialistas por la designación de Miquel Iceta como senador para pasar a ser el nuevo presidente del Senado pueden ser una baza impagable para Ada Colau. El veto inicial de ERC y JxCat al nombramiento de Iceta se les puede volver a los republicanos en contra, porque les podría suponer la pérdida de la alcaldía de Barcelona aunque Ernest Maragall, como apuntan todas las encuestas, gane los comicios.

“La ruptura del entendimiento de ERC anunciando su voto contrario a Iceta es una declaración de guerra. La contestación de Madrid será impedir un gobierno municipal presidido por Esquerra. Los socialistas apoyarán a Ada Colau antes que a Ernest Maragall”, explican a Metrópoli Abierta fuentes cercanas a Barcelona en Comú (BeC).

Esta decisión tendría dos motivaciones: la primera, devolverle la pelota a ERC, vetando a su candidato en la principal plaza de Cataluña. La segunda, evitar un pacto de Colau con los independentistas. “Ni el PSOE ni el PSC están por la labor de que ERC asuma una mayor cuota de poder en Barcelona. Por eso están dispuestos a apoyar de nuevo a Colau antes de que Maragall sea alcalde”, subrayan las fuentes.

Reconocen desde BeC que las relaciones entre Ada Colau y el líder municipal socialista, Jaume Collboni, no son buenas. La abrupta ruptura del pacto de gobierno en la legislatura pasada ha dejado heridas difíciles de cicatrizar. Pero también advierten que se impondrá el tradicional pragmatismo socialista y se apoyará un gobierno progresista en la capital catalana para alejarlo de las tentaciones independentistas.

YA ESTÁ DECIDIDO

Los sondeos que hay hasta ahora sitúan a ERC, BeC y socialistas claramente destacados en las primeras posiciones y con poca distancia entre ellos. El ganador por escaso margen sería Maragall, pero eso no le garantiza la alcaldía, ya que debería pactar con alguien. Sus preferencias pasan por un acuerdo con Colau, garantizándose la alcaldía para Ernest Maragall y con Colau con un peso importante dentro del equipo de gobierno.

Pero se afirma que desde las cúpulas socialistas ya se ha determinado que la prioridad es llegar a un pacto de PSC con los comunes. De ese modo, se cortaría el paso a los independentistas. “Colau y Collboni podrían sumar 18 o 19 concejales entre los dos, un peso que les da una mayor estabilidad que en la pasada legislatura, en la que BeC tuvo que gobernar con sólo 11 concejales. Esa correlación de fuerzas es perfectamente asumible y colmaría las expectativas del PSC”, admiten las fuentes.

SIN ELEMENTOS DISCORDANTES

De ese modo, Collboni habría de hacer de tripas corazón y sucumbir a otro pacto con Colau, aunque también es cierto que habrá una situación muy diferente: Gerardo Pisarello y Jaume Asens, los dos exponentes más radicales del núcleo duro de Colau ya no estarán en el equipo de gobierno, lo que significa que no aportarán arenilla al engranaje del mismo. Los dos hombres de confianza de la alcaldesa durante la pasada legislatura son proclives a un pacto con los independentistas y, según sus detractores, “maniobraron con todas las herramientas a su alcance para boicotear el acuerdo de gobierno con los socialistas”.

En la nueva etapa que se abre a partir del 26 de mayo, ese problema puede quedar solventado o, al menos, mitigado. “Un pacto con el PSC será mucho más fácil que con Asens y Pisarello”, aseguran las fuentes consultadas. Las veleidades independentistas de los dos tenientes de alcalde fueron, finalmente, las que provocaron el tremendo varapalo en las elecciones del 28 de abril, en las que los comunes perdieron 5 de sus 12 diputados.

“El ciudadano volvió al voto original como protesta por el perfil independentista de Asens y Pisarello. O sea, volvió a votar socialista. Era de prever. Y ese mismo voto es el que estaría encantado con un pacto comunes-PSC sin veleidades separatistas. El camino ha quedado despejado para el acuerdo de las fuerzas progresistas no independentistas”, insisten desde posicionamientos críticos de BeC. Una carambola política, pues, es la que vuelve a situar a Colau en un puesto clave de la política catalana.

EL PSC LO NIEGA

Fuentes próximas a Jaume Collboni, en cambio, han negado a Metrópoli Abierta que el candidato a la alcaldía de Barcelona por el PSC se haya acercado o contemple un posible pacto con Ada Colau.