Todo el mundo coincide en que el coche eléctrico es el futuro. Sin embargo, España y ciudades como Barcelona tienen mucho camino que recorrer para ponerse a la altura de otros países del entorno europeo. Según datos oficiales del Ayuntamiento de Barcelona, la ciudad cuenta con 5.000 usuarios de vehículos eléctricos que circulan por sus calles. Para que siga creciendo el número de adeptos, es indispensable mejorar la infraestructura de carga en los espacios públicos.

Barcelona cuenta en la actualidad con una red de 503 puntos de recarga sumando los que están en la vía pública y en aparcamientos municipales. El objetivo es “mejorar el servicio y promocionar el uso del vehículo eléctrico frente a las opciones de motor convencionales”.

QUEJAS DE LOS USUARIOS

No obstante, diversos usuarios de vehículos eléctricos han alertado a este medio de que muchos cargadores se encuentran en un estado lamentable, sin apenas mantenimiento. Antonio, propietario de un Nissan Leaf (eléctrico), asegura que algunos cargadores ni siquiera funcionan, y lamenta que el Ayuntamiento de Barcelona no trate estas infraestructuras como se merecen: garantizando que "las pocas que tenemos, funcionen como es debido". "Veo a diario cómo la alcaldesa presume de sus políticas verdes, pero luego, como usuario que soy de un vehículo eléctrico, me encuentro que el Ayuntamiento no me facilita las cosas. Más de una vez me he desplazado hasta un punto de carga y está todo destrozado. Así que cambia de rumbo, pierde tiempo y vete a otro a ver si tienes suerte", lamenta.

Los cargadores instalados por el Ayuntamiento presentan diversos problemas: desde daños causados por actos vandálicos, como grafitis, hasta que, simplemente, los enchufes ya han dejado de funcionar. "A veces lo que falta es el imán de la máquina, donde se introduce la tarjeta de usuario del vehículo eléctrico del Ayuntamiento de Barcelona. Pero lo más frecuente es encontrarse con el euroconector dañado, sea por desgaste o porque algún gracioso lo ha roto a propósito", afirma Ferran, propietario de un Tesla Model X. 

Vehículo Tesla estacionado en Barcelona / MA
Vehículo Tesla estacionado en Barcelona / MA

FALTA DE CARGADORES

Metrópoli Abierta tiene constancia de problemas de esta índole en al menos dos puntos de recarga de este tipo de vehículos: uno en Pla del Palau (cerca de la plaza de Pau Vila) y otro en la esquina de calle Muntaner con avenida Diagonal.

Otra de las quejas habituales de los barceloneses que conducen vehículos eléctricos es la falta de cargadores en el espacio público de la ciudad, sobre todo a pie de calle. "Hay distritos como el Eixample, con mucho tráfico rodado, donde apenas hay cargadores si no es en los párkings. Es mucho más cómodo tener la opción de poder repostar en la calle, en puntos similares a los de carga y descarga para poder optimizar el tiempo al máximo", apunta Fernando.

EL AYUNTAMIENTO, CONSCIENTE DE LA PROBLEMÁTICA

Fuentes municipales admiten tener constancia de los daños en los puntos de carga y de su escasez. Por este motivo, actualmente se están sustituyendo 25 puntos de recarga y está planificado sustituir seis más este mes. Uno de ellos, el de Pla de Palau.

Además, las mismas fuentes avisan que “dependiendo de la zona, estos puntos pueden sufrir actos vandálicos como puede suceder con otros elementos que están en el espacio público”. Este es un tema que preocupa en el Ejecutivo local y por ello hay un servicio de mantenimiento para repararlos en caso de necesidad.

En este sentido, ya hay instalados nueve puntos nuevos que están pendientes de tener suministro eléctrico para ponerlos en marcha y, según explican desde el Ayuntamiento, de cara a finales de 2020 “está previsto poner diez más”. Aun así, los usuarios muestran su indignación por la lenta reacción del consistorio cada vez que un cargador se estropea. 

El Ayuntamiento admite los problemas de vandalismo en algunos puntos de recarga / MA
El punto de carga situado en Pla de Palau, en mal estado / MA

LA IMPORTANCIA DE 'ENDOLLA BARCELONA'

El pasado mes de agosto, el Ayuntamiento quiso dar un empujón a la movilidad eléctrica en la ciudad. Por ello dio un paso adelante con la integración de todas los puntos de recarga municipales en la red Endolla Barcelona, gestionada por el operador público B:SM.

Los problemas también afectan a los enchufes / MA
Los problemas también afectan a los enchufes / MA

PREVISIÓN DE AUMENTO DE LA INVERSIÓN

Según indicó el gobierno municipal, la apuesta por la movilidad eléctrica “responde al compromiso metropolitano de abordar la emergencia climática mediante el uso del transporte saludable y sostenible y contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y la contaminación acústica”.

Además, Endolla Barcelona prevé que en los próximos años la inversión en la red de recarga de vehículos eléctricos se incremente en 2,6 millones de euros, que se destinarán a construir 100 puntos de recarga en aparcamientos subterráneos y 40 estaciones de recarga rápida en la vía pública. Además, cabe añadir que en el último trimestre del 2019 se actualizaron 20 equipos de recarga para poder integrarlos en la red de Endolla Barcelona.

Aun así, el mantenimiento de los puntos de recarga, según denuncian los usuarios de coches eléctricos, sigue siendo una tarea pendiente del gobierno de Ada Colau.