Los muertos por accidente de tráfico no bajan en Barcelona. En 11 meses, la capital catalana ya acumula las mismas personas fallecidas que en todo 2018: 21 El último conductor en perder la vida ha sido un motorista, la madrugada del domingo 1 de diciembre, en la ronda de Dalt, ha informado el Ayuntamiento de Barcelona.

El balance municipal recoge las personas fallecidas en las calles y vías rápidas que pertenecen al municipio de Barcelona. Así, entre las víctimas mortales, no se incluyen ni la anciana que circulaba por la C-58 el 2 de enero sin el cinturón abrochado o el motorista que murió en los túneles de Vallvidrera el viernes pasado tras chocar contra un turismo que realizo una maniobra temeraria.

UN SOLO CICLISTA

La tipología de los fallecidos en las calles de la ciudad por siniestros viarios sigue, en términos generales, un mismo patrón. La gran mayoría son motoristas y peatones. Este año han muerto 13 motoristas y seis peatones, 19 de los 21 totales. El resto son un conductor de coche y un ciclista, el que repartía para la empresa Glovo.

La proporción sigue la misma tónica de años anteriores. En 2018, de los 21 muertos, una docena circulaban en motocicleta, siete eran peatones y los otros dos conducían un coche o una furgoneta. Hace dos años, de los 12 decesos, siete fueron motoristas y cinco peatones.

FALTA DE PRECAUCIÓN

El pasado septiembre, el profesor de la Escuela de Prevención y Seguridad Integral (EPSI-UAB) y experto en movilidad, Alfonso Perona, explicaba a Metrópoli Abierta que los accidentes en ciudad que afectan a los colectivos más vulnerables –motoristas, ciclistas y peatones- tienen que ver con falta de precaución de los conductores de vehículos de cuatro ruedas que no están acostumbrados a compartir el espacio público y no vigilan lo suficiente.

Una parte importante de los motoristas muertos son hombres jóvenes o de mediana edad que conducen una moto de gran cilindrada y no tienen la experiencia necesaria. Según Perona, son personas que han dejado de utilizar el coche y usan la moto para moverse con rapidez “sin tener la destreza y el dominio necesario”. Fuentes de la Guardia Urbana recuerdan que desde hace más de una década los titulares del carnet B –coches- pueden conducir una moto de 125 centímetros cúbicos o de una cilindrada menor.

SIN RESPETAR EL PASO DE PEATONES

Entre los peatones fallecidos también se repite el mismo patrón de accidentes desde hace años y muchas de las personas muertas son ancianos. Según el Ayuntamiento, algunas de las causas habituales de accidente son atropellos porque el vehículo no respeta el paso de peatón o porque el viandante cruza por un lugar incorrecto. 

Entre las medidas que apunta para reducir este tipo de siniestros figuran adecuar las fases semafóricas para que los peatones tengan más tiempo para pasar, que los conductores sean más respetuosos con las zonas reservadas para los peatones y que éstos crucen las calles y anden por los lugares indicados para ello.

Aunque los muertos por accidente llevan dos años al alza -2018 y 2019-, las cifras actuales de fallecidos son de de las más bajas desde 1990. El menor número de víctimas mortales de los últimos 29 años se logró en 2017, con 12.

BAJAN LOS FALLECIDOS DESDE 1990

Desde 1990, cuando se produjeron 88 muertos, el número de decesos ha ido claramente a la baja con algunas subidas puntuales. En 1996, la cifra descendió a 42. En 2001, la cifra subió hasta 59. En 2002 se contabilizaron 35. Y en 2005, la cifra repuntó hasta 49. 

En 2008, el número de fallecidos fue de 31. Al año siguiente, la cifra creció hasta 40. En 2013 murieron 22 personas. En 2011 y 2014, los decesos repuntaron hasta 31. Y en 2015 y 2016, las cifras se mantuvieron estables, con 27 y 28 fallecidos, respectivamente.