Los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) han bloqueado esta tarde Barcelona durante más de tres horas cortando los principales accesos a la ciudad: C-17, Ap-7, B-30, C-58, C-32, B-23 y la A-2. Convocados a través de las redes sociales, centenares de independentistas han mostrado su rechazo a la sentencia del procés ocupando la vía pública en la Diagonal, la avenida Meridiana, la Ronda del Mig y la Gran Vía donde la circulación se ha visto interrumpida.

“La desobediencia es el único camino”, rezaban los CDR en el mensaje de la convocatoria prevista para las 19:30 horas. Miles de personas, muchas de ellas que regresaban a sus casas, se han visto afectadas por estas protestas en las que se han vivido algún momento de tensión entre manifestantes y conductores. A las 23 horas, los cortes persistían en algunos puntos. 

“NO PODEMOS RESTAR INDIFERENTES”

Los amigos Dídac C. y Oriol M., de 23 años, han participado en la protesta en la plaza Maria Cristina de la Diagonal. “No puede ser que estemos indiferentes. Hemos de cortar los accesos principales, quizá así la gente se pregunte porqué lo hacemos”, observaba Oriol, En la Diagonal, unas 500 personas han participado en la protesta, ante la mirada de circunstancias de los conductores. Algunos manifestantes han increpado a dos motoristas que pretendían cruzar la céntrica avenida.

Manifestantes cortan la Ronda del Mig.
Los manifestantes cortan la Ronda del Mig. 

En la plaza de les Glòries, grupos de encapuchados han lanzado objetos a la carretera. El servicio de tranvía y autobús se ha visto afectado en este punto y en la Diagonal, donde decenas de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra han observado la concentración sin actuar. Los cortes de calles se han repetido en diferentes puntos de Cataluña y se producen tras el desalojo esta mañana por parte de la policía francesa y española, junto a los Mossos, de los manifestantes que habían cortado la Junquera durante 24 horas convocados por el movimiento Tsunami democràtic.

“LA CALLE ES DE TODOS”

Lara, de 28 años y embarazada, regresaba junto a su marido a su casa en Calella de Mar de una visita del hospital cuando los activistas han impedido el paso de su coche a pocos metros de la Diagonal. “Nos parece bien que protesten pero tenemos derecho a ir a casa. Esto no es democracia”, señalaba. “Nos han golpeado el coche ya no gente joven, también alguna persona mayor”, se quejaba con cara de resignación su marido. “Sientes impotencia, la calles es de todos”, señalaba Beatriz Méndez, que se recupera de una operación en el tobillo y que este martes no ha podido acudir a rehabilitación.

Recostado en su coche, Jordi Simó (36 años) se tomaba la protesta con “filosofía”. “Entiendo que haya gente a quien le moleste pero es una causa justa”, opinaba. En los cortes de calles ha participado mayoritariamente gente joven pero también activistas de edad avanzado como Maria Josep (64 años) y Àngels (62 años). “Defendemos la justicia y los derechos y también por el giro a la derecha que está tomando España”, aseguraba Maria Josep.