Un alto cargo del gobierno de Ada Colau, el gerente de Movilidad e Infraestructuras, Manuel Valdés, ha dicho este lunes que la finalización de las obras de Glòries y la entrada en funcionamiento de los túneles viarios se producirá entre agosto y septiembre de 2021. La fecha dada por el gerente contrasta con el calendario que hizo público el pasado mes de marzo el propio consistorio y que situaba el fin de los trabajos medio año antes, durante el primer trimestre de 2021. Con posterioridad, el propio Ayuntamiento de Barcelona, a través de un portavoz, ha rectificado a su gerente.

Valdés ha explicado el nuevo calendario durante el acto de presentación del corte del servicio de trenes de Cercanías que obligará a cerrar el paso de convoyes entre las estaciones de Sant Andreu Arenal y Arc de Triomf por la ejecución de unos trabajos en el túnel ferroviario de Glòries que obligarán a sacar la catenaria. La suspensión del servicio se prolongará entre el 21 de diciembre y el 5 de enero. Renfe y TMB han diseñado un plan alternativo de transporte para los usuarios.

PREGUNTADO EN RUEDA DE PRENSA

En rueda de prensa, Metrópoli Abierta ha recordado a Valdés que, el pasado marzo, el Ayuntamiento dijo que la obra acabaría el primer trimestre de 2021 y le ha preguntado si había previsto un nuevo calendario. El alto cargo municipal ha respondido que no y que se mantenían las mismas fechas previstas. El gerente de Movilidad e Infraestructuras ha asegurado que los trabajos que se harán esta Navidad no supondrán ningún nuevo retraso en la ejecución de la reforma. 

Horas después, el Ayuntamiento de Barcelona ha rectificado a Valdés. Fuentes municipales han precisado a este medio que las obras mantienen un calendario muy similar al anunciado hace meses y que la apertura de los túneles tendrá lugar entre finales del primer trimestre y principios del segundo trimestre de 2021, esto es como muy tarde a lo largo del mes de abril. Según el consistorio, no se va a producir ninguna demora en los trabajos. 

DOS BOCAS INDEPENDIENTES

El pasado mes de marzo, la comisión de Ecología, Urbanismo y Movilidad aprobó el proyecto ejecutivo de las instalaciones y acabados de los túneles que cruzarán la plaza de los Glòries. El citado es el último proyecto ejecutivo de las obras y se licitó por valor de 28,97 millones. Los dos túneles de Glòries tendrán dos bocas independientes situadas en la calle de Castillejos (lado Llobregat) y a la altura de la Rambla del Poblenou (Besòs). Cada infraestructura dispondrá de tres carriles de circulación y tendrán una longitud de 958 metros. En cada túnel habrá cuatro salidas de emergencia y dos salas técnicas.

El pasado abril ya se inauguró una parte del parque de la Canòpia Urbana, que tiñó de verde buena parte de la plaza. En total se actuó sobre una superficie de casi 46.000 metros cuadrados, de los que más de 20.000 son zona verde. La Gran Clariana, como se ha bautizado este espacio, es una explanada verde de una hectárea que está rodeada de un paseo con árboles para peatones y bicis -la rambla de los Encants, que conectará en un futuro el norte y el sur del parque-, una zona de juegos infantiles, un espacio lúdico-deportivo para jóvenes -con mesas, pista, lavabos y bar- y un pipicán

OBRAS PARALIZADAS

Durante un año, entre 2017 y 2018, las obras de los túneles de Glòries se paralizaron. El gobierno de Ada Colau rescindió el contrato con las constructoras por retrasos y sobrecostes -por encima de los 100 millones, también por errores en los planos municipales- en abril de 2017. La adjudicación, llevada a cabo a finales del mandato de Xavier Trias, también se vio envuelta por la trama del 3%. Altos cargos de la empresa municipal BIMSA fueron imputados y el magistrado llamó a declarar a dirigentes del equipo municipal de Trias, entre ellos a su mano derecha, el exconcejal Antoni Vives.

Obras junto a la Torre Glòries / JS
Obras junto a la Torre Glòries / JS

Ante esta situación, Colau decidió poner fin a los contratos y el consistorio se quedó tres millones de euros por daños y perjuicios. El caso acabó en los tribunales y el pasado 13 de marzo, el Juzgado de Primera Instancia número 1 de Barcelona, condenó al Ayuntamiento a indemnizar a la UTE de empresas por valor de más de cuatro millones de euros.

Fuentes municipales indicaron el pasado marzo que BIMSA estaba estudiando recorrer la sentencia en defensa del interés general "para poder acreditar que los 7,9 meses de retraso son imputables al contratista" y que se pueda reafirmar "judicialmente que el retraso es una causa justificada en la resolución del contrato". Las mismas fuentes negaron que se haya tenido que indemnizar a los contratistas y que de los cuatro millones que tiene pagar unos tres correspondían a los importes retenidos por daños y perjuicios. Según el Ayuntamiento, la sentencia desestima "casi el 90% de la reclamación del contratista", pero declara "improcedente la resolución del contrato por no estar bastante justificado el retraso que se le imputó al contratista".

'COMPROMÍS PER GLÒRIES'

Los descritos son los últimos episodios de la actual transformación de la plaza de las Glòries, que se empezó a gestar en los despachos en tiempos de Joan Clos como alcalde hace 16 años y ha sobrevivido a Jordi Hereu, Trias y Colau. El proyecto se ha gestado con mucha lentitud, tanto que, en distintos momentos, ha sacado de quicio, y con razón, a las asociaciones vecinales. En 2007, con Hereu como alcalde, las entidades y el Ayuntamiento firmaron el documento Compromís per Glòries, que marcaba la hoja de ruta en la transformación de la plaza.

Los plazos no se han cumplido ni por asomo, los sobrecostes se han disparado y, hasta ahora, no se ha explicado con exactitud qué cantidad de dinero público se lleva gastado en la reforma de Glòries. Se trata de un proyecto fracasado que se prolonga desde que en 1859 Ildefons Cerdà ideó el nudo viario por primera vez en 1859, recordaba en Metrópoli Abierta la periodista Cristina Palomar en abril de 2017.

Compromís per Glòries recogía que la plaza estaría lista en 2013, y los equipamientos, en 2010. Por el camino se han quedado proyectos importantes como el Edifici Ona, que tenía que albergar oficinas municipales, y que no se materializó por la crisis de hace una década, y la mayoría de equipamientos, con la excepción de la biblioteca del Clot, están por hacer. "Los proyectos están en marcha y está previsto reconvertir algunas viejas naves del industriales del entorno en equipamientos", subrayó en marzo el entonces director de Modelo Urbano del Ayuntamiento, Ton Salvadó

PROYECTOS SIN CALENDARIO

La web municipal informa que en diciembre de 2016 se llevó a cabo la modificación del Plan General Metropolitano con algunos nuevos requerimientos, pero con muchas similitudes. Como hace una década, la intención es levantar 1.000 pisos entre privados y públicos -alguna de las promociones ya está acabada y otras están en marcha-, y contempla un CAP, una guardería, la ampliación del CEIP Els Encants, una residencia o pisos para gente mayor, la recuperación de una nave de la calle de de Cartagena y el mantenimiento de la Fàbrica de los Paraigües, que se podría convertir en un centro de formación profesional de diseño. La mayoría de estos proyectos no tienen calendario.

Con los años, en la plaza se han ido materializando algunos cambios. Algunos de los más importantes fueron el cierre del depósito de la grúa y el aparcamiento en 2008, previo al inicio del derribo del tambor viario, que se culminó en 2014. También se ha construido el edificio del Museu del Disseny, inaugurado en 2014 y conocido popularmente como La Grapadora porque quedaba enganchado al puente elevado de tráfico que hace unos años atravesaba Glòries, y se ha puesto en marcha el mercado de los Encants, que abrió las puertas en septiembre de 2013.