“Es importante registrar el número de peruanos en el extranjero”, afirma Kristel Castillo, investigadora de la universidad católica de Perú. (CENTRUM). Castillo parte de la idea de que el voto es un derecho universal por lo que “es necesario reconceptualizar el concepto de ciudadanía” y se explica en una mesa dentro del congreso latinoamericano más importante del mundo que se ha celebrado en Barcelona, LASA

Kristel, traductora de formación e investigadora de participación política del éxodo peruano, apunta algunas claves para captar la atención el electorado más joven que vive fuera del país y explica la introducción de un tributo a las remesas que llegan desde distintos puntos del mundo donde residen peruanos.

La investigadora ha publicado Peruanos en el exterior y el voto migrante, un libro que recopila la actitud del electorado peruano en el extranjero.

Kristel reconoce que la participación nacional a las elecciones presidenciales es baja, pese a ser una de las más altas de latinoamérica (la abstención ronda el 44%). Las campañas no logran captar la motivación de los votantes y Kristel retoma el ejemplo de una campaña en concreto que, según su estudio, triunfó: se trata del uso de internet que hizo Lourdes Flores en 2006. “A través de Youtube, los peruanos que vivían fuera de Perú, idealizaron su figura, la siguieron y fue un éxito”.

De los 128.000 peruanos que viven en España, 66.708 son electores en potencia, según datos de 2016, a los que Kristel se dirige para que reclamen un representante de ellos en el Congreso. Un hecho que, incluso, algunos peruanos, no ven útil, ya que su realidad se ubica en otro país.

No obstante, la investigadora, asegura que la participación de los peruanos en las presidenciales de Perú denota dos rasgos significativos: la feminización del voto y la “difusión democrática que aportan de los países donde viven”.

Más allá del voto, que para los peruanos que viven fuera de Perú es obligatorio, si no, reciben una penalización en forma de multa, la investigadora propone la aplicación de un tributo a las remesas que los connacionales envían desde otros lugares del mundo con destino Perú. Una fórmula, que según cuenta Castillo, supondría un ingreso de unos cinco mil millones de euros para el erario público, ya que, a fecha de hoy, los 3,9 millones de peruanos que residen en el exterior aportan un 2,8% del PIB al Estado.

Castillo apuesta por engranar las migraciones a las cuestiones de Estado, pero la desafección política por cuestiones históricas, la escasa formación de un nivel educativo superior y las promesas incumplidas son, por ahora, las barreras a derribar para llegar a los 884.000 electores peruanos repartidos en el mundo. Si bien, la feminización del voto y el valor democrático que pueden aportar los peruanos desde el éxodo, marcan una tendencia de cambio de paradigma social y político innovador para Perú.