ARCHIVADO EN:

“En el largo plazo estaremos todos muertos”, asegura el profesor Rodrigo Uprimny citando a Keynes, en referencia a las posibles soluciones para luchar contra el narcotráfico en América Latina y en el mundo, y a la necesidad de comenzar a actuar cuanto antes. La legalización de las drogas duras es una de las posibles soluciones planteadas por los expertos en las jornadas del Seminario Internacional Drogas, Políticas y Violencias.

Uprimny es coordinador de investigaciones en políticas de drogas para una ONG colombiana y miembro de la Comisión Internacional de Juristas y del Comité de las Naciones Unidas, y uno de los expertos que participan del Seminario. Para él, este debate ya demuestra un cambio en el tema drogas, “hace 20 años este encuentro hubiera sido mucho más dificil”.

¿MÁS DROGA, MÁS VIOLENCIA?

Uprimny ha presentado diversas tesis sobre la relación entre el crecimiento de la violencia homicida y el narcotráfico. Una de ellas afirma que el crecimiento de la violencia homicida es directamente proporcional al aumento del tráfico de drogas. De hecho, "en Colombia, el 25% de las muertes están ligadas al narcotráfico".

Aunque hay otras tesis que aseguran que la relación entre drogas y muertes no es lineal ni mecánica, sino compleja. “La idea de que a mayor mercado ilícito más violencia puede que no sea así, en Bolivia por ejemplo, no ha habido la violencia que hubo en Medellín en los años '80 o '90" y la venta de drogas existía igualmente. Uprimny explica que, según esta tesis, entran en juego factores muy diversos como la desigualdad económica o la corrupción, que afecta de diferentes maneras según las características de cada país. 

EL KARMA DE LA PROHIBICIÓN EN MÉXICO

Lisa Sánchez es la directora general de la asociación México Unido contra la Delincuencia, y desde su punto de vista es claro el aumento de la violencia como consecuencia de las políticas estatales. “La respuesta del Estado es ejercer aún más violencia sobre los grupos de traficantes, lo que significa la implementación de la violencia institucionalizada”.

En México, asegura Sánchez, la prohibición de las drogas lleva 100 años, “aunque durante seis meses se intentó comprobar la eficacia de la venta legal de ciertas sustancias, lo que acabó con un bloqueo de medicamentos por parte de Estados Unidos”, recuerda la experta en Relaciones Internacionales. Las leyes mexicanas son severas frente a las drogas permiten encarcelar a quien lleva consigo incluso una baja dosis de marihuana. “Se sanciona más a un traficante que a un violador de menores, por ejemplo”, ejemplifica Sánchez.

Los expertos coinciden. La legalización de estupefacientes como la cocaína o la heroína en sociedades como la colombiana o la mexicana “no significa una solución determinante al problema”, pero sí el comienzo para juzgar a los verdaderos responsables y evitar escaladas de violencia. Las actuales políticas estatales proponen "soluciones a largo plazo" que no son suficientes, y posiblemente, según los entendidos, no llegarán a tiempo.