En 1925, unos aficionados jugaban a fútbol con una pelota de trapo en un parque de la ciudad de Guayaquil. Vitoreaban y alababan al Barça, un equipo que para aquel entonces, con solo 26 años de vida, ya había llegado al otro lado del charco. Tanta era su admiración que decidieron fundar un club bajo el mismo nombre: Barcelona S.C. Uno de los padres fundadores fue Manuel Murillo que trabajaba con varios comerciantes catalanes.

A partir de 1940, el Barcelona S.C. empezó a hacerse popular ganando partidos épicos contra rivales más fuertes y difíciles que él como el Millonarios colombiano. En 1962, los dos 'barcelonas' se enfrentaron y, más adelante, en 1982 lo volvieron a hacer. En 1988 –en un tercer encuentro– el equipo de la ciudad más poblada de Ecuador venció al Barça. Nadie del país olvida ese momento histórico.

SIMILITUDES ENTRE LOS DOS EQUIPOS

Tanta era la admiración por el equipo catalán que adoptaron, además del nombre, el escudo y los colores de indumentaria del Barça. Esta temporada, de hecho, el Barcelona Sporting Club de Guayaquil ha incorporado dos características propias de la institución catalana: la señera y la cruz de Sant Jordi. En el cuello de la camiseta de competición hay cuatro franjas amarillas y cuatro rojas, además de un escudo de la ciudad de Barcelona.

Estas similitudes han generado problemas de copyright, bromas y confusiones a lo largo de la historia. En 2013, el FC Barcelona abrió un proceso legal para registrar el nombre del club en el país latinoamericano, algo que su homónimo local, el Barcelona de Guayaquil no vio con buenos ojos. Uno de los motivos era por la cuestión de merchandising: la confusión entre ambos equipos es obvia.

Por ahora, la relación entre los dos equipos es cordial y los ecuatorianos siguen amando al Barça de Barcelona tanto –o más– que a su equipo guayaquileño. ¿Será por los colores? ¿Será por el espíritu? La respuesta se la dejo a ustedes.