Una clase media enfadada pide a gritos un cambio radical. Este el principal motivo por el cual los brasileños han votado a Jair Bolsonaro (PSL), el candidato de la ultraderecha, quien se disputará en segunda vuelta la presidencia de Brasil contra el sucesor de Lula Da Silva, Fernando Haddad.

La investigadora del CIDOB Anna Ayuso, experta en América Latina, asegura que los votantes de Bolsonaro son mayoritariamente de clase media. Ayuso cree que este sector ha realizado un “voto castigo” al gobierno de Michel Temer, y también al Partido de los Trabajadores (PT).

MANO DURA

El discurso homofóbico, machista y también racista de Bolsonaro no ha frenado los votos de los brasileños, y tampoco de aquellos que viven en Barcelona. Según se explica desde el CIDOB, el triunfo del 46% del ultraderechista se relaciona más bien a su intención de “venir a limpiar” el gobierno.

“La clase media está muy cansada del PT y busca una respuesta sencilla: tolerancia cero a la corrupción y mano dura con la delincuencia”, explica la investigadora. Ayuso agrega que el voto castigo está más bien dedicado al gobierno de Temer y a los partidos que realizaron el impeachment (la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff).

RESULTADO INESPERADO

“Nadie se esperaba este resultado. Si bien las encuestas vaticinaban un avance de Bolsonaro, no se esperaba este 46% que ha sacado”, revela Ayuso y considera prácticamente irreversible el triunfo del líder del PSL en la segunda vuelta. “A menos que se movilice el 20% que no ha ido a votar, no hay mucha esperanza”.

Pero la clase media no es la única que ha votado a la ultraderecha. “Bolsonaro ha captado también el voto popular, ha conseguido recoger votos en el norte de Brasil, una zona donde ganó el Partido de los Trabajadores, pero él ha sacado muchos más votos de los que se esperaban”, describe Ayuso.

MÁS HACIA EL CENTRO EN BARCELONA

“Los brasileños que viven en Barcelona son también la clase media, muchos son estudiantes. Incluso hay un grupo importante del PT que es muy activo, que se movilizó mucho cuando vino Dilma (Rousseff) por ejemplo, pero quizás no son muy numerosos”, reflexiona la investigadora, respecto al triunfo de Bolsonaro también en Barcelona.

Por último, Ayuso destaca el segundo lugar que ha alcanzado Ciro Gomes en la capital catalana. “Aquí sí que se ve que se ha votado más el centro, que era una opción más moderada a la polarización”, algo que no ha sucedido en Brasil porque se teme que Gomes acabe gobernando con el PT.