Brasil es uno de esos países que nunca pasa de moda, como la chica de Ipanema, y que muchos barceloneses consideran un paraíso idílico. La llegada de grandes jugadores brasileños al Barça como Rivaldo, Neymar o los recientes fichajes de Paulinho y Coutinho, siempre ayuda. Lo cierto es que bien por la influencia blaugrana bien porque es un posible destino donde buscar y encontrar trabajo, el interés por este país va en aumento. El fenómeno se nota cada vez más en las escuelas de idiomas, las academias de baile (con la samba a la cabeza) y hasta en las fiestas de carnaval que se organizarán el próximo fin de semana en muchos locales de ocio nocturno barceloneses, y que cada vez emulan más a las majestuosas rúas de Río de Janeiro.

Uno de los lugares en donde es más fácil tomar la temperatura del cariño barcelonés por todo lo que tenga relación con lo brasileño es el Centro Cultural de Brasil em Barcelona, que depende directamente del Consulado de Brasil. El centro ofrece sobre todo cursos de portugués pero también imparte nociones de cultura portuguesa, aunque uno se apunte a un curso inicialmente con la intención de aprender el idioma. “Junto al portugués, se enseña también cultura y gastronomía brasileña, cómo son sus fiesta, sus escritores y su música”, explica Henriette Cavalcante, del departamento de gestión administrativa del centro cultural brasileiro.

Cavalcante comenta que, históricamente, los alumnos se matriculaban en algunos de los cursos cuatrimestrales de portugués “por que sí, porque les gustaba el país” pero que esa tendencia va cambiando, coincidiendo con ese despunte de las inscripciones. “El perfil de las personas que hacen los cursos ha cambiado, ahora hay más estudiantes que quieren aprender el idioma porque van a ir a Brasil a hacer un Erasmus o a buscar trabajo y también hay muchos profesionales que van a ir a trabajar al país y primero quieren aprender su lengua”, ha destacado la integrante del Centro Cultural de Brasil e Barcelona.

ÉXITO DEL DÍA DE BRASIL

Otro indicador de la buena salud de la estima barcelonesa por los brasileños es que desde hace casi una década se celebra -con un constante aumento de asistentes y actividades, el día de Brasil, que el año cumplió su noveno cumpleaños en el recinto del Poble Espanyol. La cita convirtió el recinto en una réplica del país iberoamericano con batucadas, capoeira, forró, samba, conciertos de artistas brasileños como Anastácia, Mariene de Castro, Sapato Branco, Barbado Samba y Ketubara. También se proyectaron películas brasileñas de los directores Cristiane Oliveira Jorane Castro y varios documentales. Además, hubo degustaciones de lo más representativo de la gastronomía local.

Imágenes del sambódromo de Río de Janeiro en plena explosión del carnaval de la ciudad. / EFE
Imágenes del sambódromo brasileño de Río de Janeiro en plena explosión del carnaval. / EFE

La proximidad de los carnavales hace que también aumente de manera exponencial el gusto por lo brasileño en los locales nocturnos, muchos de los cuales que se engalanan para la ocasión como una pequeña ciudad de Río de Janeiro, y celebran eventos como la fiesta de carnaval brasileño del Ivy Resto Lounge que ofrece competiciones de samba, sus caipirinhas y la actuación del disc-jockey made in Brasil, Dj Doglas. En otro garito de la ciudad, el Santísimo Ágave, propone un carnaval brasileiro con tonos antiguos y ritmos tropicales, al que ha bautizado como Brazilian Vintage.