Barcelona es una ciudad hub a nivel estratégico en Europa. La Asociación Argentino Española De Emprendedores (ASAEDE) nace para fortalecer el sistema de emprendimiento entre argentinos que residen en España, “algunos llevamos hasta quince y veinte años viviendo en España”, comenta Andrés Navarra, presidente de ASAEDE. “El problema del emprendedor es que cada día que pasa tienes más competencia y la asociación genera una red de contactos que, en algunas ocasiones te reduce costes en el proceso de emprendimiento”, explica Navarra.

ASAEDE se considera un complemento formativo y de asesoramiento necesario para todas las personas argentinas que apuestan por crear un negocio en Barcelona.

A poco de cumplir dos años desde que nació, la asociación argentina propone un cambio de paradigma en el mundo de los negocios entre empresas que tienen menos de cinco años. 'Learning by doing' es uno de sus lemas. Aprender haciendo. Crecer y mantenerse en el mercado. No obstante, “hay que desmitificar el riesgo al fracaso. fracasar es dar más valor a tu experiencia. Barcelona esconde mucho el fracaso de la fallida de empresas”, explica Navarra. Él que se siente agradecido por el recibimiento corporativo e institucional municipal cree que aún falta mucho para poner a los emprendedores en primera línea de la economía. Las start ups generan empleo y eso es riqueza para la ciudad pero “sin actitud, no hay desarrollo”. Lo que hace a un emprendedor es su actitud, no tanto su aptitud, asegura Navarra, que ha visto gestar muchos proyectos en los últimos años.

Más allá de las trabas administrativas que suponen tiempo y dinero para crear una pequeña empresa, Navarra afirma que, pese a hablar el mismo idioma y compartir algunas facetas culturales, hay una barrera cultural a dos bandas que es la desconfianza. El argentino que se muestra reticente a unirse con otros connacionales para intercambiar intereses empresariales y para ciertos círculos no argentinos, que al “escucharnos el acento”, no confían en la profesionalidad del equipo. “Enseguida, nos entendemos pero siempre partimos desde la distancia por una cuestión cultural”.

En medio del escollo de desconocimiento cultural y desarrollo empresarial al mismo tiempo, Navarra asegura que los inversores, cada vez más, se interesan por los proyectos protagonizados por un equipo multicultural de personas. El valor humano de ello, vale mucho para diseñar estrategias porque se trabaja a nivel global. Las empresas donde hablan dos o tres idiomas suman posibilidades de éxito, explica Navarra. “Los argentinos somos dinámicos, creativos. No tenemos miedo al fracaso y generamos valor a la ciudad de Barcelona”. ASAEDE, con sede en la calle de Buenos Aires (no podía ser otra) ha abierto dos líneas nuevas de trabajo: mujeres emprendedoras y la especialización en importación/exportación de retail products (productos de consumo minorista). La cuestión de ASAEDE es posicionarse en el contexto económico de la ciudad como un nido generador de ideas, personas y proyectos con un punto en común: desarrollar la economía local creyendo en un proyecto de vida con experiencia, perseverancia y creatividad.