Cementiris de Barcelona no levanta cabeza. Tal y como apuntan las cuentas auditadas a fecha de 31 de diciembre de 2019 por Faura-Casas Auditors Consultats, SL, a las que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, el valor contable de esta empresa pública presidida por Eloi Badia ha sufrido un deterioro del 35% de su valor en apenas 12 meses.

Más concretamente, la compañía que opera en monopolio la incineración de cadáveres en la Ciudad Condal (aunque no en el caso de los servicios funerarios, donde sí que tiene competencia) presentaba un valor en 2019 de 13.361.211 euros mientras que en 2018 esta misma cifra ascendía hasta los 18.653.657 euros. Por lo tanto, la pérdida de valor de la firma de titularidad pública fue de unos 5,29 millones en un año.

A OTRAS EMPRESAS DE B:SM NO LES PASA

Al contrario de lo que ha pasado en Cementiris de Barcelona en este período, el valor de otras empresas que forman parte de Barcelona Serveis Municipals (B:SM), la que gestiona los servicios e infraestructuras en la ciudad, se ha mantenido estable.  

Como se puede ver en la imagen adjunta, tanto el parque de atracciones del Tibidabo, como Grup TERSA, como Mercabarna no han sufrido ningún deterioro en su valor. De forma específica, el Tibidabo se mantuvo en una estimación de 19,4 millones de euros, TERSA, en 13,3 y Mercabarna, en 26,8. En todos los casos analizados, la auditación se refiere a los años 2018 y 2019.

AJUSTES POR "PRUDENCIA CONTABLE"

Consultados por el motivo de esta pérdida de valor repentina, fuentes del Ayuntamiento han confirmado a este medio que, "al cierre del ejercicio 2019 de B:SM, de acuerdo con los resultados pasados de la sociedad Cementiris de Barcelona, SA, se hizo un ajuste contable del valor de la participación".

Cuentas auditadas a 31/12/2019 de Cementiris de Barcelona / MA
Cuentas auditadas a 31/12/2019 de Cementiris de Barcelona / MA

Este ajuste, que puede ser reversible en función de los flujos de caja futuros de la sociedad mencionada, se llevó a cabo "por motivos de prudencia contable y siguiendo indicaciones de los auditores", afirman fuentes del área de Ecología del gobierno municipal.

NO ES UN PROBLEMA PUNTUAL

Pero esta cuestión viene de lejos. El pasado 18 de abril de 2019, Crónica Global informaba de la pérdida del 70% del beneficio neto en un año fruto de la mala gestión de la tragedia del cementerio de Montjuïc, donde en septiembre de 2017 se hundió un bloque de 144 nichos, sepultando a 350 difuntos. Por este motivo, la empresa necesitó el año pasado un rescate financiero del Ayuntamiento de Barcelona.

Y es que según indicaba la cuenta de pérdidas y ganancias de Cbsa para el ejercicio 2018, el excedente neto después de impuestos para el ejercicio precedente fue de 639.157,60 euros. La cifra era un 67,08% inferior a la de 2017, cuando la firma gozaba de muy buena salud y presentaba un rocoso beneficio neto de 1,9 millones de euros. 

SUBIDA DE LA TASA DE CEMENTERIOS

Además, hay que entender estos datos en un contexto de aumento de la tasa de cementerios por parte del Ayuntamiento de Barcelona a la ciudadanía, incluso en plena pandemia. El gobierno de Ada Colau había cobrado el pasado 23 de marzo (10 días después de la declaración del Estado de Alarma) la tasa de cementerios a los barceloneses durante la crisis sanitaria del Covid-19.

Según los datos de los que dispone Metrópoli Abierta, estos tributos se han doblado​. Este medio tuvo acceso a algunos recibos de ciudadanos. En uno de ellos, el coste se elevaba a 32,23 euros, mientras que hace un año el precio del servicio fue de 16,89 euros.

Imagen del bloque de nichos que se derrumbó en Montjuïc en 2017 / CG
Imagen del bloque de nichos que se derrumbó en el cementerio de Montjuïc en 2017 / CG

La tasa cobrada es por la conservación de los nichos de los cementerios. Los camposantos de la ciudad son de titularidad municipal. El citado no es el único caso al que tuvo acceso este medio. A otro vecino, el importe cobrado ascendía hace dos meses a 253,46 euros, frente a los 132,27 que pagó el año pasado. El recibo que puede pagar un ciudadano también varía en función del número de nichos que tenga o de los compartimentos. 

BADIA SE JUSTIFICA

El pasado 6 de abril, Badia garantizó que el servicio básico de un entierro o una incineración tendría un coste máximo de 2.500 euros durante la crisis del coronavirus. El concejal de Emergencia Climática del Ayuntamiento también reconoció que los operadores privados deberían hacer un esfuerzo económico que no ha realizado Cementiris de Barcelona.

“Los precios de la cremación y los entierros ya son muy bajos y competitivos en Barcelona”, respondió Badia cuando fue preguntado por si Cementiris de Barcelona iba a aplicar una reducción en sus tarifas. En definitiva, este descenso solo afecta al servicio que ofrecen Mémora y Áltima, los operadores privados de la ciudad.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.