Manuel Valls no rompe, de momento, con Ciudadanos. Pese a las conocidas desavenencias entre el candidato a la alcaldía de Barcelona y el partido que preside Albert Rivera, el matrimonio de conveniencia sigue intacto. Valls, por ahora, tampoco se va y recogerá el 15 de junio su acta de concejal del Ayuntamiento de Barcelona. Este miércoles (29 de mayo) analizará ante la prensa los resultados del pasado domingo y los futuros pactos de gobierno.

El exprimer ministro francés mantendrá su vínculo con Ciudadanos tras reunirse este martes con Inés Arrimadas, portavoz del partido en el Congreso de los Diputados. Desde que anunciara su intención de presentarse como candidato a la alcaldía de Barcelona, el pasado 25 de septiembre, sus relaciones con el partido han tenido grandes altibajos, con capítulos de gran tensión tras el acuerdo en Andalucía entre Ciudadanos, PP y Vox.

El pasado domingo, tras las elecciones, Valls dijo que si se producía un pacto de Ciudadanos con Vox en el Ayuntamiento o en la comunidad de Madrid rompería con Ciudadanos. Así lo confirmó a Metrópoli Abierta la portavoz de la plataforma del político galo, Eva Parera, que aseguró que Valls rompería con “total seguridad” con Ciudadanos si se producía un acuerdo de gobierno entre el partido naranja y Vox, Por ahora, la uníon entre Valls y Ciudadanos no se va al garete, pero pende de un hilo.

SEIS REPRESENTANTES

Según ha podido saber Metrópoli Abierta, Valls insistirá este miércoles en su voluntad de torpedear un futuro alcalde independentista. Evitar la proclamación de Ernest Maragall (ERC) será su objetivo prioritario en los próximos días. En este sentido, Valls estaría dispuesto a apoyar en la investidura del próximo 15 de junio un pacto entre Barcelona en Comú y PSC que devolviera la alcaldia a Colau, un mal menor que dejar la ciudad en manos del independentismo.

El exprimer ministro francés considera que un acuerdo a tres bandas sería más factible con Jaume Collboni (PSC) como alcalde o, incluso, con Joan Subirats (número dos de la lista de Colau) como primer edil de Barcelona, una operación que también avala el PP, pero parece poco probable que Colau acabe renunciando a la alcaldía si acepta entrar en el juego, algo que tampoco está nada claro. Públicamente, Colau ya ha dicho que solo negociará con ERC y PSC, las fuerzas de izquierdas y que no tiene nada que hablar con Valls.

GALA PIN, EN CONTRA

Una parte de los comuns, el sector federalista, ven con buenos ojos el pacto de investidura con PSC y Valls, pero no así algunos pesos importantes del partido como la todavía regidora, Gala Pin, que ha expresado su malestar ante esta posibilidad. "No se va a pactar con Valls. ¿Estamos locos, o qué?", ha escrito Pin en Twitter. Las bases del partido no están por la labor y, en caso de producirse el acuerdo, podrían abandonar el partido en masa. 

Quien sí que avala explorar la vía alternativa de un gobierno que no este encabezado por Maragall es el PSC. En este sentido se han pronunciado tanto Miquel Iceta como Jaume Collboni. "No investiremos a Maragall", ha dicho el concejal socialista, para el que no es lo mismo un pacto para investir un alcalde que para formar gobierno.

VALLS, PARERA Y CORBACHO

La investidura de un candidato alternativo que no sea Maragall pasa por contar con el voto de 21 regidores, la mayoría absoluta, en el pleno del 15 de junio. Los comuns y Collboni suman 18, pero faltan otros tres regidores. Y ahí es donde entra Valls. Su lista, Barcelona pel Canvi-Ciutadans, ha conseguido seis regidores. Tres de ellos, el propio Valls, Parera y Celestino Corbacho, los regidores electos que no militan en Ciudadanos, podrían apoyar la vía alternativa de gobierno a Maragall.

Si Valls rompía con Ciudadanos existía una posibilidad muy real de que el grupo municipal se escindiera en dos. Por un lado, Valls, Parera y Corbacho, y por otro los miembros del partido naranja, Marilén Barceló, Paco Sierra y Mariluz Guilarte. Sin embargo, pese a las evidentes diferencias, esta ruptura oficial tampoco se producirá por ahora, aunque probablemente estos tres concejales no votarán a favor de Colau u otro candidato de izquierdas como alcalde como quiere Valls.

En Ciudadanos no se ve excesiva diferencia entre el republicano y la alcaldesa en funciones en el tema del independentismo. La posición de Ciudadanos queda perfectamente retratada en el tweet de la todavía regidora naranja Carina Mejías publicó en respuesta a Gala Pin. "Ciudadanos, y digo Ciudadanos, nunca pacta con populistas que destrozan ciudades, ni con separatistas que rompen ciudades. ¡Ni como mal menor! ¡Nunca!".