Manuel Valls, candidato a la alcaldía de Barcelona, pide “imaginación y nuevos esquemas” para afrontar los grandes problemas de la ciudad. El político de Horta apela a la ilusión para superar el actual momento crítico de la capital catalana y aboga por medidas de choque para favorecer a las clases más desfavorecidas. Sin mediar promesa alguna, Valls sí pide que Barcelona analice la posible gratuidad del transporte público y los comedores en las escuelas públicas o concertadas.

“Hemos de imaginar la ciudad de mañana y uno de los grandes retos es el cambio climático porque cada año mueren 350 personas en Barcelona por culpa de la contaminación. La nuestra es una ciudad contaminada y hemos de abrir un debate serio sobre el transporte”, desliza Valls en una entrevista concedida a Metrópoli Abierta. “El transporte público, de una u otra manera, se tiene que pagar. Hemos de abrir un debate que parta de la gratuidad para los jóvenes y no descarte ningún escenario que mejore el medio ambiente”, añade.

LA GENERALITAT Y EL GOBIERNO CENTRAL

El candidato a la alcaldía insiste en que “si queremos una Barcelona sostenible, no podemos descartar la gratuidad de todos los residentes en el futuro, como se hace en Luxemburgo, Ginebra y Dunkerque”. “En París, Anne Hidalgo también estudia esta posibilidad. No puede haber tabúes, aunque somos conscientes de que el Ayuntamiento no puede asumir la parte correspondiente a los ingresos por la venta de los títulos del transporte”, recalca Valls. El político de Horta es partidario de negociar un nuevo escenario con la Generalitat y el Gobierno central para abaratar el transporte público.

Valls, reacio a la unión del tranvía por la Diagonal "porque podría colapsar todas las calles adyacentes", considera que la finalización de las líneas 9 y 10 del metro serán su "prioridad" si es elegido alcalde de Barcelona.

“Otro debate importante es el de la gratuidad de las comidas en las escuelas públicas y concertadas”, reivindica Valls. “El coste medio mensual por niño es de 140 o 150 euros. Hay ayudas, pero son insuficientes para el presupuesto de algunas familias. Si los niños no pueden comer en las escuelas, algunas madres abandonan el trabajo. La comida de los colegios, además, suele ser la más equilibrada”, asegura el líder de la plataforma 'Barcelona, capital europea'.

EL INMOVILISMO DE LOS PROGRESISTAS

Valls asegura que afrontará la campaña electoral para las elecciones municipales del 26 de mayo de 2019 con nuevas propuestas. Se define como “el candidato del cambio” y considera que la Ciudad Condal es víctima del “proceso soberanista y las políticas populistas” de la actual alcaldesa, Ada Colau, a quienes pide 'seny' y anteponer las necesidades de los ciudadanos a los intereses partidistas.

“En las políticas públicas faltan imaginación y nuevos esquemas, como la gratuidad del metro o la comida en las escuelas. Los más revolucionarios y progresistas no son capaces de participar y abrir estos debates”, sentencia Valls.