Manuel Valls se ha vuelto a alinear con la alcaldesa Ada Colau. Tras apoyar la investidura de la líder de los comunes el pasado 15 de junio, para evitar que Barcelona tuviera un alcalde independentista, la plataforma que lidera el exprimer ministro francés ha sido el único partido de la oposición que no se ha mostrado a favor de la celebración de un pleno sobre la crisis de la seguridad que vive Barcelona, a pesar de que fue el principal lema de campaña de Valls.

La petición de hacer un pleno extraordinario de seguridad fue de Ciutadans, el partido con el que Valls concurrió a las elecciones, pero con el que partió peras el 17 de junio, dos días después de la investidura de Colau. La iniciativa ha recibido el apoyo de ERC, Junts per Catalunya y PP y se celebrará el 23 de julio, a las 10.45 horas, tras otro pleno extraordinario sobre la necesidad de regular los precios de los alquileres, ha avanzado Metrópoli Abierta.

"INSTRUMENTALIZAR LA SEGURIDAD"

Tras la demanda de celebración del pleno, la portavoz de la plataforma de Valls, Eva Parera, acusó a la regidora de Ciutadans, Mariluz Guilarte, de "instrumentalizar la seguridad con la única finalidad de conseguir un titular". Según Parera, "la oposición responsable es buscar el bien ciudadano y no un minuto en el TN. La frivolidad no tiene cabida en política. Y menos en temas tan graves,  

En el pleno de seguridad, los grupos convocantes reclamarán al gobierno municipal que el concejal de Seguridad, Albert Batlle, se dedique exclusivamente a esta materia y que, por tanto, deje de ser regidor de Sarrià-Sant Gervasi. También se pedirá aumentar la plantilla de la Guardia Urbana y las dotaciones policiales previstas para este verano, y elaborar planes de choque según la tipología de la delincuencia y los territorios más afectados.

El pleno también exigirá a Colau combatir el top manta y reforzar las medidas sociales para atender a los vendedores irregulares, llevar a cabo las reformas judiciales necesarias para revertir las altas tesis de delincuencia y crear una comisión no permanente con el objeto de debatir y definir un nuevo modelo de seguridad.