El Tribunal de Cuentas acusa al Ayuntamiento de Barcelona de falta de transparencia. En el último ejercicio cerrado, el de 2016, el alto organismo, encargado de la fiscalización del sector público y el enjuiciamiento de la responsabilidad contable, dice que "no todos los datos exigidos por las disposiciones legislativas son publicados en el portal de transparencia del Ayuntamiento de Barcelona, ya que no se indica si el expediente fue objeto de publicidad, el número de ofertas recibidas, los criterios de adjudicación, el cuadro comparativo de ofertas y sus puntuaciones. Tampoco se informa si el contratista desistió del contrato ni se incorporan los informes técnicos o acuerdos emitidos en el proceso de contratación", según figura en página 36 del documento emitido por el tribunal.

Para la elaboración del citado informe, que fiscaliza los datos de los seis grandes ayuntamientos (más de 500.000 habitantes) en 2016, el Tribunal de Cuentas no ha contado con la colaboración del consistorio barcelonés. En la página 22, el órgano fiscalizador subraya que ha utilizado la información del portal de transparencia municipal porque "no ha recibido la relación de contratos celebrados por el Ayuntamiento en 2016". Una de las conclusiones del citado documento, ya explicado por este medio, es que Barcelona lideró la mala praxis de fraccionar los contratos, reduciendo el coste de cada uno de ellos, adjudicándolos de forma directa y evitanado la tramitación de un concurso público.

EL 95,58% DE LOS CONTRATOS SE ADJUDICAN DIRECTAMENTE

Según el Tribunal de Cuentas, el 95,58% de los contratos adjudicados por el Ayuntamiento de Barcelona en 2016, un año en el que gobierno de la ciudad fue compartido entre comunes y socialistas de mayo a diciembre, fueron menores, esto es que se adjudicaron de manera directa. Los contratos menores son aquellos de un importe inferior a 50.000 euros en el caso de obras o de 18.000 euros para el resto de servicios (sin contar el IVA). Pese al alto volumen de contratos menores realizados, si se tiene en cuenta el importe total de ellos, el valor de los contratos menores solo supone el 16,11% del total de las adjudicaciones. Los datos del Ayuntamiento de Barcelona van de la página 21 a 37

Para el Tribunal de Cuentas, el uso del contrato menor "aporta menos garantías que los procedimientos generales de contratación". No requiere la elaboración de pliegues de cláusulas administrativas y de prescripciones técnicas, "ni la redacción de un documento de formalización". Para el organismo, este tipo de contratos conlleva "un menor grado de control por parte la administración sobre la ejecución de las prestaciones objeto del contrato y el consiguiente riesgo desde el punto de vista de una buena gestión pública". El Tribunal de Cuentas ha detectado hasta 26 "deficiencias e irregularidades" en los 258 contratos menores examinados y en otros ocho expedientes derivados de acuerdos marco.

Los ejemplos de irregularidades y deficiencias cometidos por el consistorio barcelonés que incluye el Tribunal de Cuentas​ son diversos. El órgano de control detalla que distintos contratos -de los que el Tribunal de Cuentas no cita los importes- que tenían por objeto suministrar distintos tipos de cascos a los agentes de la Guardia Urbana "fueron adjudicados a una misma empresa por el mismo centro gestor, no constando que se solicitaran ofertas a otras empresas al margen de la adjudicataria". El Tribunal de Cuentas también denuncia que la misma empresa fue la adjudicataria de cinco contratos, por 17.995 euros (IVA excluido) cada uno, que tenían por objeto la coordinación de seguridad y salud en distintas obras de la ciudad. El importe acumulado de los contratos fue de 89.975 euros.

SIN OFERTAS DISTINTAS

La coordinación y producción de la fiesta mayor del Raval también fue objeto de dos contratos menores en los años 2016 y 2017. Ambos contratos tienen "el mismo objeto, mismas prestaciones, mismo adjudicatario y mismo importe: 17.300 euros cada uno, IVA excluido. En ninguno de los dos contratos examinados se solicitaron otras ofertas distintas. Lo mismo sucedió, según el Tribunal de Cuentas, en los contratos para gestionar el Consell de les Dones de Barcelona. Las dos adjudicaciones, entre mayo y diciembre de 2016, fueron por un importe de 18,742,50 euros cada una (sin IVA). "Las prestaciones objeto de ambos contratos son idénticas y tienen carácter repetitivo, por lo que no resulta justificado su fragmentación", indica el órgano de control.

La opacidad denunciada por el Tribunal de Cuentas ha sido muy criticada por la regidora de Ciutadans en el Ayuntamiento, Luz Guilarte. "El gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni se caracteriza por su opacidad y resistencia a la rendición de cuentas. Esta mala praxis ya viene del mandato anterior, en el que ambas formaciones ya compartían el gobierno de la ciudad. Como indica el Tribunal de Cuentas, la información que se publica en el portal de transparencia del Ayuntamiento de Barcelona es incompleta. Faltan datos como son los criterios de adjudicación empleados, el cuadro comparativo de ofertas o si el expediente fue objeto de publicidad. El Tribunal de Cuentas no sólo reclama más transparencia e información, sino que alerta de que este tipo de prácticas en gestión pública son de riesgo".

Según Ciutadans, la falta de transparencia no solo tuvo lugar en 2016. "Colau y Collboni siguen instalados en la opacidad, sin publicar la contratación menor del cuatro trimestre del 2019, como es obligatorio, y tampoco informan sobre la planificación anual de contratación del 2020. Colau sigue saltándose la ley de contratos del sector público y el propio código ético del Ayuntamiento, algo que nuestro grupo municipal como oposición responsable y en ejercicio de nuestra obligación de fiscalización al gobierno no sólo seguirá denunciando, sino que exigirá responsabilidades", concluye Guilarte.

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