Más de 175 comercios utilizan ya el Recurso Económico Ciudadano (REC), la moneda local puesta en marcha por el Ayuntamiento de Barcelona en diez barrios de la ciudad. Así lo confirmó este martes Álvaro Porro, comisionado de Economía Social, Desarrollo y Política Alimentaria del consistorio en el seminario online Digital Organizing, que durante tres días reunirá telemáticamente a responsables de instituciones y de organizaciones internacionales. En su primera sesión, este seminario contó con el consejero de Exteriores, Bernat Solé, la directora de la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo (ACCD), Carme Gual; Luca Gervasoni, director de Novact; la abogada Laia Serra; los portavoces de Médicos Sin Fronteras Nick Scott y Toni Matas; y el salvadoreño Emilio Velis, premio MIT de jóvenes talentos e impulsor de Digital Fabrication Association, entre otros.

Porro fue el encargado de presentar la ponencia “Proyecto REC: una moneda electrónica al servicio de la economía social” y destacó que la crisis sanitaria ha golpeado con fuerza a los barrios más pobres de Barcelona y un proyecto de moneda local es una herramienta importante para intentar paliar los efectos de esa crisis. En este proyecto ha trabajado durante años la ONG Novact, que ha estudiado diferentes modelos de monedas locales para adaptarlos a Barcelona. “En el Ayuntamiento hemos estado muy implicados, pero el trabajo se lo llevó Novact hasta superar todas las dificultades”, reconoció Porro.

VENTAJAS FRENTE AL COVID-19

La Administración paga en REC el 25% de la renta básica a 533 familias de 10 barrios del noreste de la ciudad: Ciutat Meridiana, Torre Baró, Roquetes, Trinitat Nova, Vallbona, Trinitat Vella, Baró de Viver, Bon Pastor, La Verneda i la Pau y El Besòs i el Maresme. Ese dinero sólo puede gastarse en las tiendas locales que admitan esta moneda, lo que genera un circuito interno o una microeconomía que contribuye a revitalizar el barrio y el comercio local.

La tecnología de la moneda local ayuda frente al Covid. “Las ventajas que tiene es que los pagos se hacen sin contacto, el despliegue es fácil y rápido y llega a los usuarios tan sólo descargando la aplicación y, además, genera impacto en la economía local, ya que se puede controlar dónde se gastan los REC”. Porro hizo hincapié en que “la tecnología es muy sencilla, fácilmente descargable y puede ser utilizada por gente con bajas competencias digitales. Además, es fácil de medir y de seguir”. El hecho de que para utilizar la moneda se haya de descargar una APP y que la transacción se realice acercando el móvil implica que no hay contacto físico y ello supone una medida de seguridad frente a la pandemia.

El comisionado municipal hizo una radiografía del proyecto sin aspavientos. “El REC es el recurso económico ciudadano, pero también es una acequia muy antigua de Barcelona -explicó-. Nuestro proyecto afecta a diez barrios de la ciudad del eje Besòs que tienen una renta per cápita 10.000 euros por debajo de la media de Barcelona. En estos barrios ha habido una crisis profunda del comercio de proximidad. Y cuando el comercio de proximidad baja persiana, las calles se quedan vacías y así comienza la degradación de los barrios”.

EL CÍRCULO VIRTUOSO

El REC se presenta, así, como un instrumento para revitalizar ese comercio de capa caída. “El REC se pensó para ser utilizado en diferentes contextos y uno puede ser éste. Queremos que el dinero, los recursos, se queden en el barrio y que se queden en la comunidad generando un círculo virtuoso, en el que el comercio de proximidad se fortalezca, las calles no se queden desiertas y se fortalezca, paralelamente, el tejido social”, subrayó el dirigente municipal. De esa manera, si el dinero se queda en el barrio, se puede aprovechar el doble impacto positivo de que no sale de ese circuito y beneficia tanto al tejido social y al comercio como a las familias.

Según Porro, la recirculación ha ido en aumento desde que en octubre de 2018 se implantó como moneda en 85 tiendas (hoy ya llega a 175). De noviembre de 2018 a noviembre de 2019, se han inyectado 789.592 REC en el Eje del Besòs, se han cambiado 643.532 REC a euros, se han generado 901.004 REC en transacciones y cada empresa ha recibido una media de 5.559 REC. “Puede parecer poco, pero es una cantidad significativa para los comercios”, enfatizó el comisionado.

TODOS SATISFECHOS

Destacó también Álvaro Porro que la moneda local “ha demostrado que es una herramienta útil para aumentar el impacto local del gasto público, que se ha incrementado en un 54%”. Además, fomentó el gasto en tiendas de proximidad. “Lo que queríamos evitar es que el dinero se fuese a grandes compañías u operadoras o a grandes centros comerciales”. El dirigente municipal echó mano de lo que dicen los informes del Ayuntamiento respecto al REC: “Puede ser una forma de salir de la crisis actual promoviendo el comercio local, el apoyo a la población más vulnerable y el cambio social mediante la innovación tecnológica, el pago sin contacto y el rápido despliegue”.

En la encuesta de satisfacción realizada a finales del 2019, el 68% de los consumidores destacaba la facilidad de pagar con la App del REC, el 18% valoraba la ayuda económica en sí y el 12% tenían la percepción de estar ayudando al barrio. Por el contrario, el 52% se quejaba de que todavía había pocos comercios que utilizan esta moneda y el 28% destacaba problemas al pagar debido a una conexión lenta o a la falta de cobertura. Pero en términos generales, según presentó Porro en este seminario, el 92% de los consumidores y el 88% de los comercios mostraban su satisfacción con “su usabilidad y funcionamiento”.

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