Las constantes inversiones de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) en la red de autobuses continúan incrementándose. La empresa pública ha desembolsado 3.129.854,84 euros para el servicio de "mantenimiento y reparación de los neumáticos de la flota de autobuses".

Esta contratación, adjudicada a la compañía Recacor S.A., cuenta con una duración que se extenderá durante los próximos cinco años.

EMISIÓN CERO

Esta inversión se suma a otras recientes destinadas al servicio de autobús. Buen ejemplo de ello han sido los 20,7 millones de euros que TMB destinó a la compra de 23 autobuses articulados de propulsión 100% eléctrica, de emisión cero.

Los vehículos se destinarán a la transformación de la línea H16, que recorre el tramo entre la Zona Franca y el Fòrum-Campus Besòs. El objetivo es que esta se convierta en la primera línea de cero emisiones, contando con transformadores y cargadores rápidos en los extremos del recorrido.

Del total de buses adquiridos, 14 pertenecen al modelo New Urbino de Solaris, mientras que el resto corresponden al Irizar i2e, todos de 18 metros de longitud.

INTELIGENTES

A la calculadora de gasto, también hay que añadir la compra de 105 autobuses inteligentes, poseedores de una tecnología que ayuda a la conducción mediante visión artificial para mejorar la seguridad viaria, evitando posibles colisiones.

Estos vehículos, que cuentan con el distintivo medioambiental ECO tuvieron un coste total de 34,7 millones de euros más IVA.

Un autobús de TMB en Barcelona / JORDI ROMERO
Un autobús de TMB en Barcelona / JORDI ROMERO

HIDRÓGENO

El hidrógeno también ha adquirido protagonismo en las recientes adquisiciones de TMB. La compañía licitó la obtención de ocho autobuses de pila de hidrógeno por 6,5 millones de euros con la finalidad de que éstos se incorporen a la flota durante este mismo año.

Si bien es cierto que la pila de hidrógeno aspira a ser una posible alternativa a los combustibles fósiles a medio plazo, actualmente su presencia en el mercado es mínima, ya que el traslado del hidrógeno hasta las pocas estaciones de recarga existentes supone un coste notablemente elevado.

65 MILLONES

Mediante todas estas inversiones, el gasto de la compañía pública en la flota de autobuses alcanza los 65 millones de euros, superando así los 59,1 millones desembolsados en 2018 que, entonces, se convirtieron en el mayor gasto de la empresa destinado al servicio de bus en los últimos 10 años.

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