La familia no se imaginaba que podía suceder aquello. El pasado martes, Núria Medina y su familia fueron a pasar el día al parque de atracciones del Tibidabo. Por la tarde, estaban saliendo del recinto para coger el bus cuando de repente se encontraron con un jabalí enorme. Intentaron alejarse poco a poco, evitando el contacto visual, pero la mochila que llevaban encima fue un atractivo para el animal.

“Me embistió y me levantó dos o tres veces”, confiesa la víctima, tal como ha informado El Periódico. El hijo de la víctima es diabético, es por eso que a la salida del parque la madre sacó una bolsa con galletas, zumos e insulina. Fue entonces cuando el jabalí divisó los alimentos y fue a por ellos. Medina trató de tirar la bolsa pero no le dio tiempo: fue embestida antes.

El ataque del jabalí le produjo un hematoma en el muslo, dos puntos, y tuvo que visitar dos días el Hospital Vall d'Hebron. Un susto que ha traumatizado a la familia entera, sobre todo por el lugar dónde ha ocurrido: un parque de atracciones.

Por su parte, las administraciones afirmaron ser conscientes de la situación y, para tranquilizar, especificaron que los perímetros del parque están asegurados. La Guàrdia Urbana, según afirma el medio, se presentó rápidamente y retiró el animal del entorno familiar.

Manada de jabalíes en la sierra de Collserola / CR
Manada de jabalíes en la sierra de Collserola / CR

MÁS JABALÍES DE LA CUENTA

Se estima que hay unos 1.500 jabalíes en los alrededores del Parque de Collserola, en un entorno que solo tiene capacidad para unos 600. Por eso, el Ayuntamiento de Barcelona quiere hacer las zonas menos atractivas para los animales y desincentivar que las crucen para llegar a la ciudad.

El consistorio ha activado durante 2017 y 2018 campañas de sensibilización ciudadana en las que ocho informadores han comunicado a los vecinos que no se debe alimentar a estos animales y que son peligrosos. Además, estas acciones han contribuido a detectar puntos de alimentación. Según el comisionado de Ecología, Frederic Ximeno, "la clave es no alimentar a los jabalíes para que no se conviertan, porque no lo son, en animales urbanos".