Violenta detención este lunes por la tarde en el distrito de Sants-Montjuïc. La Guardia Urbana arrestó a tres hombres, uno de ellos menor, por daños en un local ocupado y violación de domicilio. También provocaron desperfectos en la mampara de un coche policial cuando eran trasladados a la comisaría, han confirmado fuentes del Ayuntamiento de Barcelona.

Los arrestados, todos marroquíes, tienen 17, 25 y 26. En la información a la que ha tenido acceso Metrópoli Abierta, los agentes también les acusan de resistencia y desobediencia a la autoridad. Los tres detenidos, junto a otros dos jóvenes, llevan tiempo en Barcelona cometiendo delitos contra el patrimonio.

ARRANCAN LAS REJAS

Los hechos tuvieron lugar en el número 96 de la calle de Miquel Àngel hacia las 19.00 horas. Como se puede ver en las imágenes que acompañan esta información se ve cómo dos hombres, ambos sin camiseta y uno de ellos en calzoncillos, revientan las rejas de un local.

Posteriormente, los hombres y un tercero empiezan a vaciar el local. Uno de ellos, el que va en calzoncillos, se encara con un vecino y tira una barra al suelo de forma muy violenta, mientras otro saca el somier de una cama. Los tres hombres entran en otro espacio situado junto al que han reventado.

REVIENTA EL CRISTAL CON UN HACHA

Tras encerrarse un rato en el local los hombres vuelven a salir. Uno de ellos entra en el inmueble reventado y se lleva una bombona de butano mientras el individuo en calzoncillos rompe, de forma muy violenta, el cristal de la puerta con un hacha y grita a quienes le recriminan sus acciones.

Las imágenes publicadas son un extracto de los vídeos a los que ha tenido acceso Metrópoli Abierta. También aparecen otros dos hombres más poco antes de la llegada de diversas patrullas de la Guardia Urbana.​ Hasta una decena de agentes, todos con mascarillas, sujetan a uno de los hombres sin camiseta en el momento de su detención.

OCUPACIONES DESDE HACE UN AÑO

Fuentes municipales han explicado que en esta zona se han producido diversas ocupaciones ilegales que causaban molestias a los vecinos. Las ocupaciones se remontan a hace un año. El distrito de Sants-Montjuïc había alertado a la propiedad de los inmuebles para que tomara cartas en el asunto.

Tras los arrestos, un equipo de bomberos inspeccionó el lugar y lo declaró como "vivienda insalubre". Los operarios municipales tapiaron los accesos para evitar nuevas entradas.

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