El Raval se está movilizando para evitar el desalojo del número 3 de la calle de la Riereta. En el inmueble viven un grupo de jóvenes que okuparon el apartamento en 2017 –un antiguo narcopiso– aprovechando un descuido de los traficantes y coordinados con los vecinos. Desde entonces, han recibido las amenazas de los camellos que quieren recuperar el piso. Este miércoles 20 de enero, el BBVA intentará por cuarta vez desalojar a los inquilinos. 

Los vecinos consiguieron suspender los tres últimos intentos de desalojo de los ocupantes, que reclaman a la entidad financiera un alquiler social para poder quedarse en la vivienda. El gestor inmobiliario Divarian y el fondo de inversión Cerberus también tienen responsabilidad sobre el piso en cuestión. 

'TRIUNVIRATO ESPECULADOR'

Acció Raval carga contra el "triunvirato especulador" formado por estas entidades y les reprocha que no haya "vacilado a la hora de desahuciar familias" y que de "desentienda de las propiedades en que se delinque, permitiendo su continuidad". En los casos en que vecinos han okupado un antiguo narcopiso, como es el caso, la plataforma denuncia que estas entidades denuncian la ocupación "en tiempo récord".

Ángel Cordero, portavoz de Acció Raval, recuerda que el piso en cuestión fue uno de los "bastiones" de la lucha vecinal contra el tráfico de drogas. "Entiendo que es una publicidad que no les interesa y que por ello retrasan el desalojo", explica.

"Las vecinas y vecinos del Raval no podemos permitir que nos expulsen, por ese motivo vamos a defender el inmueble para que nuestras vecinas continúen en su casa y para que no vuelva a ser un foco de venta de drogas", advierte la plataforma vecinal en un comunicado.

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