El Ayuntamiento de Barcelona ha precintado un local ubicado en el barrio de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera del distrito de Ciutat Vella, que funcionaba como discoteca sin licencia. El negocio, un club de shisha en la calle de Mare de Déu del Pilar, acumulaba 15 denuncias por permitir fiestas ilegales, donde no se respetaban ninguna de las medidas de seguridad para evitar los contagios.

La Guardia Urbana había intervenido en dos ocasiones en el local a raíz de las reiteradas quejas vecinales de los vecinos. Metrópoli informó de las visitas de la policía que se produjeron en un mismo fin de semana.

Los agentes constataron que se ejercía actividad de discoteca, con luz intermitente, música, DJ y tabla de mezclas. Además, se superaba el aforo permitido y no se mantenía la distancia interpersonal.

DENUNCIAS

En la primera noche, la noche del 5 al 6 de agosto, se interpusieron 118 denuncias. En la segunda, que tuvo lugar tan solo dos días después, se interpusieron 114. Se prevé que el precinto se prolonge hasta que no se acredite que el establecimiento lleva a cabo una actividad ajustada a su licencia, que es de oficina no abierta al público.

Un furgón de la Guardia Urbana patrulla las calles del barrio Gòtic de Barcelona / PABLO MIRANZO
Un furgón de la Guardia Urbana patrulla por las calles de Ciutat Vella / PABLO MIRANZO
 

Cataluña decretó el 12 de julio el cierre de toda actividad comercial y de ocio a las 00.30 horas. Las reuniones no pueden superar las 10 personas. El negocio de shisha –una pipa en la que se fuma tabaco con agua perfumada, muy común entre los ciudadanos orientales,– incumplía todas estas medidas, adoptadas por la Generalitat para contener la quinta ola de la pandemia de coronavirus.

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