El joven que apareció a principios de esta semana muerto dentro de un pozo de Glòries era un estudiante de la Universitat Pompeu Fabra. La víctima, de 20 años, era nacido en Sant Antoni, en Ibiza, y llevaba dos años viviendo en Barcelona, según ha relatado el diario de la isla.

Fuentes policiales encargadas del caso ya habían descartado que se trate de una muerte homicida o bien de una muerte laboral, ya que el hombre no era empleado de las obras del túnel de Glòries. Ahora, los Mossos d’Esquadra han abierto una investigación para esclarecer el caso.

ZONA BIEN SEÑALIZADA

La empresa encargada de gestionar las obras de la zona, Bimsa (Barcelona Infraestructures Municipals, S.A.), asegura que el recinto estaba bien señalizado y que el perímetro está protegido con vallas de dos metros y medio de altura.

Según varias fuentes, el joven se precipitó por un pozo de 10 metros de profundidad cuando accedió al recinto para coger un atajo cerca de la calle Ciutat de Granada.

MUERTE ACCIDENTAL

La cámara de seguridad instalada en las obras captó el momento en el que el joven entra en las obras para evitar tener que dar un rodeo. Tras el examen de los forenses se determinó que el fallecimiento había sido accidental.

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