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Enésimo enfrentamiento entre porteros y clientes en la discoteca Waka Sabadell. Durante la noche del pasado sábado, 27 de noviembre, un grupo de controladores de seguridad privada de la empresa Blacks Control ataron con bridas y apalearon a un joven tras una discusión en la puerta del concurrido local.

Todo se inició por una disputa en la cola del establecimiento. Según el chico, los porteros le denegaron la entrada porque le confundieron con otra persona que estaba causando molestias en la fila. Fuentes cercanas a la discoteca, en cambio, indican que el joven estaba "empujando" al resto de clientes y se le llamó varias veces la atención. Al prohibirle el acceso, el chico y uno de los porteros se empujaron, hasta llegar a las manos. 

"Me sacaron de la cola, me ataron y, una vez me tenían inmovilizado en el suelo, comenzó la paliza entre cinco o seis porteros contra mi", explica la víctima a este medio. La violencia empleada fue extrema. Llegaron a atarle con bridas de pies y manos para proseguir con el ensañamiento, según pudo comprobar Metrópoli

"ME PISARON LA CABEZA"

Según ha explicado el afectado a este medio, percibió que el portero estaba "nervioso" y que había "perdido los papeles". Sin embargo, reconoce que cuando el controlador lo sacó de la cola de forma violenta, él se defendió y lo atacó. Fue entonces cuando aparecieron unos "cinco o seis porteros" para apalear al joven. "Me pisaron la cabeza varias veces", asegura. 

Más allá de las heridas superficiales por toda la cara, el parte médico confirma que tiene una fractura en la mano y es probable que tenga que someterse a una operación en los próximos días. La víctima afirma que ya ha tramitado la denuncia contra los porteros ante los Mossos d'Esquadra.

ACTUACIÓN POLICIAL

El entorno del chico llamó a la policía inmediatamente y grabó las imágenes. No obstante, uno de los porteros destrozó el móvil de una testigo que grababa los hechos con tal de evitar que se mostrara la brutal paliza. 

Móvil que rompieron los porteros de Waka Sabadell / METRÓPOLI
Móvil que rompieron los porteros de Waka Sabadell / METRÓPOLI

WAKA ACUSA AL JOVEN DE "VIOLENTO"

La versión de la discoteca difiere por completo con la del joven. En conversación con Metrópoli, la patronal del ocio nocturno Fecasarm --a la que está asociada Waka-- asegura que el chico "estaba causando molestias desde el inicio al resto de clientes, con empujones en la cola y buscando pelea".

Al ver que se trataba de un "alborotador", le denegaron el acceso al recinto. Fue entonces cuando el joven "agredió con mucha violencia a un controlador de acceso". Estaba tan "exaltado", que "se le tuvo que atar de pies y manos hasta que llegó la policía", afirman las mismas fuentes. Es más, aseguran que "se rompió la mano pegando con el puño cerrado contra el coontrolador".

Joaquim Boadas, secretario general de la patronal del ocio nocturno Fecasarm, afirma que se trataba de una persona altamente conflictiva, y que la discoteca hizo bien en denegarle el acceso. "Estas personas no las queremos en Waka ni en ninguna otra sala. Estas personas que salen a agredir no las queremos aquí. No queremos que se acerquen a las zonas de ocio. Fue una actuación ajustada. El portero tiene moratones en varias partes del cuerpo. Le pegó diversas patadas y puñetazos", indica Boadas. 

PORTEROS REINCIDENTES

La discoteca Waka está situada en la antigua Zona Hermética, clausurada en 2018 por el Ayuntamiento de Sabadell debido a las múltiples molestias que causaba. No obstante, este local se encuentra en el colindante municipio de Sant Quirze del Vallès, quien ya vigila de cerca a la discoteca.

Imagen de archivo de la discoteca Waka Sabadell
Imagen de archivo de la discoteca Waka Sabadell

Y es que en el último año Waka se ha convertido en uno de los locales de moda entre los jóvenes del área metropolitana, y ha devuelto el ocio nocturno a la Zona Hermética. El éxito de esta sala ha ido acompañado de la polémica, casi siempre por las intervenciones de sus porteros.

Son varias las denuncias que acumulan los vigilantes por palizas injustificadas y, también, diversas actuaciones racistas. La última hace menos de un mes, cuando un joven de color fue apaleado por los porteros. Por su parte, desde Fecasarm aseguran que no hubo una motivación racista, y que la víctima de la agresión "no era ningún santito". Detallan que junto a otros jóvenes había provocado altercados en el entorno del local, amenazando con cristales rotos a los controladores de acceso y "lanzando botellas y piedras" a los clientes. 

También en Waka, hace tan sólo una semana un menor de edad fue apuñalado a las afueras de la discoteca

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