El barrio de Les Planes de Sant Joan Despí se ha convertido en un polvorín esta semana. Personas de estética ultraderechista y neonazi de fuera de la localidad - como se observa en la imagen de portada, fotografías del periodista Miquel Ramos - han aprovechado las protestas vecinales contra los ocupantes de unas sucursales bancarias y naves abandonadas para politizar este tema tan sensible y candente. Y llevarlo hacia el terreno de la xenofobia.

El martes por la noche, los ocupantes de la entidad bancaria decidieron abandonar el local por voluntad propia, y la nave industrial fue desalojada a la mañana siguiente, por orden judicial. Sin embargo, en declaraciones para Metrópoli Abierta, fuentes próximas a la investigación alertan de la peligrosidad del fenómeno de la xenofobia ligado a las ocupaciones, que también se ha detectado en el Maresme y en otras localidades del área metropolitana. “Son profesionales que se apuntan a las reivindicaciones vecinales para sacar rendimiento político”, advierten.

PROTESTAS VECINALES

La citada nave industrial, situada en la calle del Gran Capitán, y una entidad financiera del mismo barrio estaban ocupadas desde hacía meses, un hecho que provocó la protesta de varios vecinos, que atribuyen a este colectivo el aumento de la inseguridad ciudadana y de los robos de las últimas semanas en esta localidad. Por su parte, los Mossos informan que el índice de criminalidad se mantiene estable, a pesar de la percepción vecinal.

Para luchar contra esta problemática, recientemente se ha creado el movimiento ciudadano Partido Joven Por el Pueblo (PJP), que ha organizado algunas protestas a las que se sumaron grupos de la ultraderecha. En este sentido, el PJP ha querido desmarcarse rotundamente de estas actitudes y ha comunicado que piden “disculpas por todos los actos de vandalismo y violencia que han sucedido”. “No nos representa. Estamos en contra del racismo y tenemos tolerancia cero a la violencia y a la delincuencia”, han concluido.

DOS DETENIDOS

Y es que la manifestación del martes por la noche se saldó con enfrentamientos contra la policía y con dos manifestantes detenidos, acusados de un delito de atentado a la autoridad y de otro por desobediencia. Una de estas personas propinó una “patada voladora” a un agente y también se decomisaron varios objetos contundentes, según ha podido saber este medio.

La policía catalana ha precisado que los manifestantes "más reivindicativos" en estas concentraciones de Sant Joan Despí no son vecinos del barrio, sino que se trata de personas que aprovechan estas convocatorias para protestar. Estas mismas personas también quemaron un colchón en otra nave abandonada, que no causó ningún herido, más allá de los daños materiales.

RESPONSABILIDAD

Por su parte, el alcalde socialista de Sant Joan Despí, Antoni Poveda, ha hecho un llamamiento público a la “responsabilidad” y al “sentido común” para no dejarse llevar por situaciones como las vividas en Les Planes. 

“Son actitudes populistas, artificiales y ajenas al barrio, que siempre ha sido un lugar de integración y convivencia, y que no se tiene que dejar estropear por grupos venidos de fuera que quieren confrontaciones”, ha afirmado el primer edil.

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