Los presuntos chivatazos a los manteros serán llevados a la Fiscalía, muy probablemente la próxima semana. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) pondrá en manos de la Fiscalía Provincial de Barcelona las "sospechas" que tiene para investigue el caso si lo considera oportuno explica el secretario de Organización de CSIF en exclusiva a Metrópoli Abierta, Eugenio Zambrano. 

Como explicó en exclusiva Metrópoli Abierta, los presuntos chivatazos tuvieron lugar este miércoles. La primera de las situaciones se produjo, hacia las tres de la tarde, en la zona de Colom. Agentes de paisano pudieron comprobar como los manteros recogían sus bártulos tras hablar con dos mujeres, educadoras de calle del Ayuntamiento. La situación se repitió unas horas después en la plaza de Catalunya. En esta ocasión, las dos educadoras bajaron al subsuelo de Renfe para avisar a los vendedores, que recogieron los productos y se fueron del lugar antes de que los policías desplegaran el dispositivo.

SIN INFORMACIÓN DE LOS DISPOSITIVOS

Los agentes identificaron a las mujeres y éstas se identificaron como trabajadoras del Ayuntamiento. Según el gobierno de Colau, la identificación se llevó a cabo sin problemas. Fuentes municipales insisten que estas trabajadoras no tienen información sobre ningún dispositivo policial y que su cometido, que se inició en verano de 2018, es actuar sobre el colectivo de manteros para derivar a estas personas a los servicios de atención social y de inserción sociolaboral. 

Desde CSIF reitera la necesidad de investigar unos hechos que califican de muy graves". El sindicato propone la creación de una comisión de investigación y que se abran diligencias que intenten poner luz a nivel policial, político y judicial. Zambrano desvela que existen hilos de los que tirar. "El dispositivo se radió en los canales 1 y los 31 de la policía. También hay grabaciones de la policía portuaria y de los comercios de la plaza de Catalunya que pueden ayudar a comprender qué sucedió y qué hicieron las mujeres". Zambrano pone especial énfasis en las órdenes que dio un mando policial a los agentes de paisano de que era "prioritario" identificar a ls mujeres. Según el sindicalista, la policía las identificó porque tenía sospechas de que avisaron del dispositivo a los manteros. 

"FUGA DE INFORMACIÓN"

Requerido sobre las declaraciones del Ayuntamiento que dice que estas mujeres no tienen información sobre los dispositivos y que las intervenciones se deciden en mesas exclusivamente policiales, Zambrano explica que de las macrooperaciones policiales contra el top manta tienen información otros servicios públicos, como el Sistema de Emergencias Médicas, la propia Colau, el comisionado de Seguridad del Ayuntamiento, Amadeu Recasens, y el gerente de Seguridad municipal, Jordi Samsó. CSIF opina que puede haber "una fuga de información" e insiste en la necesidad de que el consistorio abra una investigación interna. El PSC ya hizo este reclamación este jueves. "Negarse a abrir esta investigación es sospechoso", reitera Zambrano.

CSIF emitió un comunicado en el que acusó directamente a Colau de ser responsable de los chivatazos. Fuentes municipales informaron que los servicios jurídicos municipales están estudiando emprender acciones legales. Las mismas fuentes definieron a CSIF como un sindicato minoritario de la Guàrdia Urbana. Al respecto, Zambrano recuerda que el sindicato al que pertenece es el "más representativo" en la función pública en toda España. "Nadie nos va a acobardar". Y recuerda que por ahora es CSIF quien ya ha denunciado al consistorio barcelonés por una "vulneración de los derechos" al negarle participar en las mesas sindicales en el Ayuntamiento. "Tenemos derecho a estar, aunque no tenemos voto, y se nos está negando".

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