La Sagrada Familia, uno de los grandes símbolos de Barcelona, era el objetivo prioritario de la célula terrorista que cometió los atentados de la capital catalana y Cambrils, según una información de El Español. La Rambla y, posiblemente, un local de la zona portuaria eran los otros puntos en los que el ISIS quería sembrar el pánico y hacer el máximo daño posible.

La célula terrorista, formada por una docena de personas, quería detonar tres furgonetas llenas de explosivos en tres puntos neurálgicos de Barcelona con el macabro objetivo de lograr las máximas muertes posibles en plena temporada alta del negocio turístico.

La deflagración en una vivienda de Alcanar, donde los terroristas guardaban sus explosivos, evitó una masacre mayor y obligó a los terroristas a cambiar sus planes.

MEDIDAS DE SEGURIDAD EN EL CAMP NOU

La Sagrada Familia, la obra maestra de Antonio Gaudí que debe finalizar sus obras en 2016, es uno de los templos cristianos de referencia en todo el mundo. En 2016 fue visitada por 20 millones de personas. Hace un año, cuatro millones y medio de personas entraron en su interior. Por La Rambla pasan, diariamente, unas 300.000 personas.

Otro punto con un gran atractivo para los terroristas yihadistas era el Camp Nou. El estadio del FCBarcelona suele acoger entre 70.000 y 90.000 personas y en su exterior se registran grandes aglomeraciones antes y después de cada partido. Las medidas se seguridad se extremarán este fin de semana con motivo del primer partido de Liga entre el Barça y el Betis. En el pasado, la policía ya ha realizado exhaustivos controles, impidiendo la entrada de mochilas en algunos encuentros.

Los terroristas yihadistas que han atentado en Catalunya disponían de tres furgonetas que habían alquilado en Santa Perpètua de Mogoda (Barcelona).

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