"Necesito encontrarlo y llevarlo a mi país, es lo único que quiero". Éste es el grito de auxilio de Liliana Rivera, la madre de un joven desaparecido en Montserrat a principios de año. A Julián Beltrán, de 22 años, se le perdió el rastro el pasado 7 de enero y desde entonces nadie sabe nada de él. El chico, de origen colombiano y residente en Barcelona desde hace más de dos años, salió de fiesta con unos amigos el Día de Reyes y fue visto por última vez en una zona boscosa del término municipal de Collbató.

Pasaron cinco días hasta que una persona cercana a la familia del desaparecido puso la denuncia. Fue el 12 de enero cuando un amigo se presentó en la comisaría de los Mossos d'Esquadra y verbalizó lo ocurrido: Julián Beltrán, de 22 años, no había regresado de la fiesta ilegal celebrada la segunda semana de 2021 en la falda de la montaña de Montserrat. 

200 DÍAS DESAPARECIDO

200 días más tarde, Rivera no pierde la esperanza y asegura a este medio que va tres veces por semana hasta el lugar de los hechos para intentar hallar alguna pista. Cuando el amigo interpuso el requeriminento, múltiples dotaciones de la policía catalana, perros y equipos de rescate se desplazaron hasta el Bruc con el objetivo de localizar al joven. Los Mossos tomaron declaraciones a las personas que habían asistido al encuentro y rastrearon la línea del desaparecido para encontrar a Julián lo antes posible. 

Un helicóptero se dedicó a peinar la zona durante varios días hasta que semanas más tarde dejaron de hacerlo. Agentes de la policía catalana decidieron cancelar la búsqueda y avisaron a la madre que retomarían la investigación si encontraban algún indicio de que el joven pudiera estar allí.

Cartel de la desaparición de Julián Beltrán (izquierda) y el lugar donde fue visto por última vez (derecha) / SOS DESAPARECIDOS
Cartel de la desaparición de Julián Beltrán (izquierda) y el lugar donde fue visto por última vez (derecha) / SOS DESAPARECIDOS

BÚSQUEDA DEL DESAPARECIDO

Fue a mediados de abril cuando saltaron otra vez todas las alarmas. El testimonio de una chica que conoció a Julián hizo reabrir otra vez el caso. La testigo aseguró que un día después de la desaparición del chico otros jóvenes estuvieron hablando de él. “Empezaron a hablar de Julián e indicaron que su alma ya no estaba en esta Tierra”, comenta Lilian Rivera.

A pesar de estas extrañas declaraciones, los equipos de rescate volvieron hasta el pie de la montaña para buscar de nuevo al joven. Sin embargo, tras más de dos meses indagando en la falda de Montserrat, los especialistas no encontraron nada y la semana pasada decidieron cancelar de nuevo la búsqueda. 

TESTIGOS

La fiesta ilegal tuvo lugar en el número 6 de la calle de Monestir del municipio barcelonés. Hasta el evento se acercaron muchas personas, entre los que se encontraban algunos amigos recientes de Julián. La madre explica que los asistentes a la celebración no pertenecían al círculo íntimo de Julián y que, por lo tanto, no ha podido ponerse en contacto con ellos. No obstante, afirma que los Mossos d'Esquadra sí les han tomado declaraciones y que "ellos saben realmente lo que pasó". 

BUZÓN ANÓNIMO

Tras prácticamente siete meses de la desaparición, Liliana Rivera no tira la toalla y reúne las fuerzas suficientes para ir a Montserrat tres veces por semana. "Hay que ir, encontrar pistas, hablar con la gente, saber realmente qué paso", señala en reiteradas ocasiones la progenitora, que ha abierto un apartado en correos para que la gente, de manera anónima, pueda dar alguna pista sobre lo ocurrido.

El apartado de Correos es el 33054 y hace un llamamiento a todo aquél que tenga alguna información relevante que la comparta poder retomar la búsqueda. “Vine desde Colombia para implicarme en la búsqueda, ahora solo quiero encontrarlo y llevarlo a mi país, es lo único que quiero", zanja Liliana Rivera entre lágrimas.  

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