Recinto del Poble Espanyol / POBLE ESPANYOL
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Investigan una presunta agresión a una clienta en el Poble Espanyol

Una mujer denuncia que tres miembros de seguridad la golpearon por la espalda y la arrastraron hasta la calle

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Periodista
Actualizado: 21/09/2022 16:44 h.

Los Mossos d'Esquadra investigan una presunta agresión a una mujer por parte de tres vigilantes de seguridad sucedida el 11 de septiembre en el recinto del Poble Espanyol.

Según relata la agredida a El Periódico, esa noche compró "entradas para cuatro amigos" en una de las discotecas del recinto, pero no para ella ya que estaba en la "lista de invitados". En un momento de la noche, la víctima salió de este local a otro al que habían asistido "unos conocidos" y, al volver, se le negó la entrada.

ADN SINDICAL ACUSA A LOS PORTEROS

La denunciante asegura que trató de convencer a los vigilantes de seguridad para que permitieran su entrada e, incluso, mostró su disposición a adquirir otra entrada si era necesario. Según explica, los empleados no accedieron a su petición, momento en el que se dio la agresión.

Desde el sindicato ADN de seguridad han negado que la presunta agresión a esta persona la hicieran vigilantes de segurida y que los que cogieron a la clienta fueron controladores de acceso o porteros y que la vigilante de seguridad se quedó detrás. Según las mismas fuentes, la mujer se resistía y lo único que se hizo fue dejarla en la puerta, donde ella se quedó llorando y acusó al personal de haberla agredido   

GOLPES HASTA LA CALLE

La mujer apunta que una trabajadora de seguridad la golpeó por la espalda, mientras que otros dos hombres la agarraron por los brazos y la arrastraron hasta la salida mientras continuaba siendo agredida por la primera vigilante.

La víctima, cuyo informe médico señala que disponía de "varios hematomas redondeados de entre 1 y 2 centímetros de diámetro en ambas extremidades", confirma que en el transcurso de los hechos perdió una sandalia de un par de zapatos valorados en 800 euros y tres pulseras por un valor cercano a los 3.000 euros".

DESALOJO NORMAL

Según afirman dos responsables de seguridad al medio citado, se trató de un desalojo normal que se llevó a cabo porque la mujer no atendía a las explicaciones de los trabajadores, por lo que no tuvieron más remedio que llevársela.

Además, remarcan que durante el desalojo del recinto al denunciante se revolvió, por lo que complicó la actuación de los vigilantes.

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