La Unidad de Atención a las Violencias hacia la Infancia y la Adolescencia (Equipo EMMA) del Hospital Vall d’Hebron ha atendido a 304 niños y jóvenes en 2021, de los cuales el 81% ha sufrido algún tipo de violencia sexual.

VIOLENCIA SEXUAL

A través de sesiones individuales con el paciente, con su familia cuidadora y con su entorno, el equipo aborda el tratamiento para víctimas que han sufrido violencia sexual, violencia física, violencia emocional/psicológica, violencia por negligencia o violencia contra la infancia en un contexto de violencia machista. En rueda de prensa, la pediatra y coordinadora de la Unidad, Anna Fàbregas, ha señalado que el 70% de las víctimas son del género femenino y el 91% de los agresores son hombres.

“El perfil de la víctima es el de una niña de 9 o 10 años que ha vivido un caso de violencia sexual o el de una adolescente que explica una experiencia de abuso sexual que sufrió hace unos años”, ha relatado la coordinadora. "El 65% de los casos de violencia tienen lugar en el ámbito intrafamiliar y el 85% en el entorno cercano", ha subrayado la pediatra, que ha destacado que el 75% de las primeras solicitudes que recibe el hospital las pide la madre.

AGRESIONES Y ABUSOS

La madre de una víctima que ha sido paciente del equipo EMMA ha explicado la historia de su hija, que siendo menor de 12 años sufrió episodios de abuso sexual y tras 13 meses de tratamiento en Vall d'Hebron "ha vuelto a ser una niña sana emocionalmente". "Mi hija era una niña muy feliz, sociable y solidaria, pero en un momento de su vida pasó a ser todo lo contrario: prefería estar sola, lloraba con mucha facilidad, no dormía, tenía pesadillas y se hacía pipí por las noches", ha relatado la madre.

Tras un mes, la madre empezó a notar que el comportamiento de su hija no era normal y consiguió sentarse a hablar con ella. "En ese momento me enteré de que mi hija estaba siendo abusada e inmediatamente decidí buscar ayuda e ir a un hospital", recuerda la madre.

SECUELAS Y TRAUMAS

La psicóloga clínica Mireia Forner ha recalcado los procesos del tratamiento del equipo EMMA que valora en una primera sesión cómo se encuentra la víctima a nivel emocional, si presenta secuelas de la situación vivida y si requiere un tratamiento psicológico especializado. "El 37% de las víctimas que hemos recibido sufrían estrés post traumático, a través de flashbacks, recuerdos que les vienen constantemente a la cabeza del momento del abuso o del agresor" remarca la psicóloga que también ha declarado que el "el 26% de los pacientes han tenido conductas autolesivas".

El tratamiento suele requerir entre 12 y 20 sesiones, al principio son semanales pero después se separan más en el tiempo. "Con los niños y niñas trabajamos a través del juego simbólico, del dibujo y de los cuentos para que a través de estos mecanismos puedan hablar de su historia y de sus sentimientos", ha añadido Forner.

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