La Audiencia de Barcelona ha absuelto a un imán de Barcelona acusado de violar a un niño de 12 años en una mezquita del barrio del Clot donde el menor recibía clases sobre el Corán. La Fiscalía pedía 15 años de prisión por un delito de agresión sexual continuado y una indemnización de 60.000 euros por los daños morales ocasionados. Para el tribunal no existen pruebas suficientes para condenar al hombre.

Según el relato del chico, que ahora tiene 15 años, el imán aprovechaba los ratos que ambos se quedaban a solas con el menor para bajarle los pantalones y agredirle sexualmente. Esa práctica se produjo durante casi todos los días de la semana entre mayo y julio de 2017 cuando el chico asistía a clases sobre el Corán, excepto en dos ocasiones que se pudo defender dando patadas. El menor declaró que el religioso le daba dinero para que no contara nada a su padre, amigo suyo.

SIN LESIONES NI MOLESTIAS FÍSICAS

El tribunal, formado por tres mujeres, no ve acreditado que el imán violara sistemáticamente al chico cuatro o cinco veces por semana durante tres meses sin que la agresión dejara ninguna lesión. "El tribunal no logra creer que una penetración anual continuada desde principios de mayo a julio, que duraba entre diez y quince minutos y llevada a cabo sin estimulación ni lubricante, no dejara lesión por mínima que fuera en el recto o ano, que no sangrara o que el niño no padeciera dolores o molestias al andar", recogen las tres jueces.

La Sección Segunda aprecia en la explicación del menor "pobreza de detalles y una serie de imprecisiones que no implican en si misas que el joven mienta, pero sí que carece de la contundencia necesaria" para condenar al acusado. Las magistradas apuntan a la "escasa edad, falta de coherencia objetiva y a las contradicciones" de la presunta víctima. El tribunal, sin embargo, señala que tiene la "sospecha" de qué "algo sucedió" en aquella mezquita aunque le faltan pruebas para determinar qué fue. 

El Tribunal señala que al chico no le gustaba asistir a esas clases sobre el Islam y que tampoco le gustaba estudiar. Las sesiones en la mezquita consistían en un aprendizaje de memoria sobre las suras (capítulos) del libro sagrado de los musulmanes. 

'HE VIVIDO UN CALVARIO'

Tras la sentencia, conocida el pasado viernes, el imán ha mostrado su "agradecimiento a Dios todo poderoso" y ha declarado su "fe" en la justifica española "que garantiza el derecho de todos independentemente de su creencia y procedencia". "Durante dos años y medio he vivido un calvario sin poder asistir al funeral de mi mi padre y he tenido que aplazar mi boda", ha explicado.

Álvaro Machado, abogado del imán, ha afirmado que el cliente "siempre manifestó de forma inequívoca su inocencia y nos hemos encargado de que tuviera un juicio justo".

 

 

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