Material incautado por la Guardia Civil / EP

Material incautado por la Guardia Civil / EP

Sucesos

72 años de cárcel por traficar con cocaína y marihuana

Diez personas han sido acusadas de formar una banda para introducir droga en Mallorca desde Barcelona

28 octubre, 2019 10:06

Noticias relacionadas

La Audiencia Provincial de Baleares realizará este lunes una vista previa al juicio a diez personas acusadas de formar parte de un clan organizado para introducir cocaína y cannabis en Mallorca desde Barcelona.

La Fiscalía exige a los encausados penas que suman un total de 72 años y cinco meses de cárcel. Los acusados fueron detenidos en una macrooperación antidroga desarrollada por la Guardia Civil en abril de 2018, llamada Operación Nemea.

DOS BANDAS ESTRUCTURADAS

El escrito de acusación apunta que los acusados formaban dos bandas estructuradas, dedicadas al narcotráfico a gran escala: una de las redes se dedicaba a introducir cocaína y marihuana en Mallorca, y la segunda se encargaba de repartir las sustancias estupefacientes, principalmente en las zonas de Calviá y Andratx.

Cuando arrancó la investigación, en abril de 2018, los investigadores detectaron que la red pretendía transportar una partida de cocaína desde Barcelona hasta Palma, aprovechando que uno de los integrantes de la banda era conductor de camión en una empresa transportista, según Europa Press.

“DROGA DE GRAN PUREZA”

Agentes de la Guardia Civil se acercaron hasta los locales de la compañía y arrestaron al camionero, además de intervenirle una bolsa de plástico con cocaína que tenía guardada en su taquilla. La droga tenía una pureza del 83 por ciento y se ha valorado en casi 200.000 euros.

En la operación se realizaron registros en domicilios de Andratx y Campanet, y se incautaron diferentes cantidades de cocaína, hachís y cannabis, así como dinero en metálico y elementos para la preparación de la droga, como básculas de precisión.

TENENCIA DE ARMAS

A uno de los acusados se le imputa también un delito de tenencia ilícita de armas. Se trata del presunto cabecilla del grupo asentado en Mallorca, que se encargaba de la recepción de la droga y su posterior distribución en la Isla, según las tesis de la Fiscalía.

El hermano del presunto cabecilla de la banda también está investigado por estos hechos, pero no se le ha podido enjuiciar en este procedimiento porque se encuentra fugado.