Cinco bancos serán los encargados de cobrar todos los impuestos municipales, multas y otros ingresos durante los dos próximos años, según una resolución del Ayuntamiento de Barcelona fechada el pasado 23 de julio. Las cinco entidades seleccionadas son Caixabank, BBVA, Santander, Sabadell y Bankia. Barcelona había convocado un concurso para elegir a seis entidades que pudiesen encargarse de las tareas de cobro, pero sólo se presentaron cinco bancos. Este servicio supondrá un gasto para las arcas públicas de 3.204.564 euros, que es la comisión que se llevarán los cinco afortunados.

La mejor puntuación la obtuvo Caixabank, que tiene 672 oficinas y 2.155 cajeros en la ciudad. A mucha distancia quedaron todos sus competidores: Santander tiene 163 oficinas y 271 cajeros; BBVA tiene 123 oficinas y 50 cajeros; Sabadell tiene 123 oficinas y 150 cajeros; y Bankia tiene 26 oficinas y 37 cajeros.

SOLO SE PRESENTARON CINCO

Los tributos o pagos al Ayuntamiento pueden realizarse tanto por domiciliación directa como a través de cajeros. La intención del consistorio al encargar este servicio es “facilitar a los contribuyentes de a ciudad mayores alternativas para cumplimentar sus obligaciones fiscales. En base a los principios de eficacia, economía y eficiencia en la prestación del servicio público, se seleccionarán un máximo de seis entidades adjudicatarias para que gestionen el cobro de los recibos domiciliados de contribuyentes que sean clientes de la propia entidad financiera y el cobro de los recibos no domiciliados”.

Las entidades están obligadas a aceptar pagos en efectivo a través de la ventanilla, pagos a través del cajero, a través de la banca on-line o a través de Red.es. Sin embargo, no podrán aceptar pagos fuera de los plazos legales previstos por el Ayuntamiento para el abono de las deudas. Los bancos han de transmitir diariamente al consistorio los pagos efectuados por los contribuyentes.

DOS CONTRATOS MÁS PARA BBVA

Paralelamente, el ayuntamiento sacó a concurso otros dos servicios que se llevó el BBVA. Por un lado, el cobro con tarjeta bancaria en la web municipal y en los terminales de información del Ayuntamiento. Este contrato supone un desembolso de 225.000 euros. A este concurso se presentaron también los cinco licitantes del anterior contrato, pero fue el BBVA quien se lo llevó. Según los informes técnicos elaborados por el consistorio, este contrato se divide en dos clases de servicios.

Por un lado, el banco ha de efectuar “tareas de intermediario financiero para el cobro con tarjeta bancaria de recibos de tributos, multas y otros ingresos de derecho público emitidos por el Ayuntamiento de Barcelona mediante la web municipal”. Por otro lado, la de efectuar tareas de “intermediario financiero para el cobro de recibos de tributos, multas y otros ingresos emitidos mediante los terminales de información (llamados Quioscos) y otros terminales que se puedan establecer en el futuro”.

En este caso, se prevén que las comunicaciones del banco con el Ayuntamiento se realicen de forma totalmente blindada y con estrictos protocolos de seguridad. Los mensajes deben ir encriptados y se han establecido normas para el intercambio de comunicaciones con determinados requisitos técnicos.

PAGOS A TRAVÉS DE 010 Y GUARDIA URBANA

El BBVA se llevó también un tercer contrato (al que se presentaron sólo esta entidad, el Santander y Bankia), que le supondrá 144.000 euros, para el cobro con tarjeta bancaria a través del teléfono 010. La operativa en este caso es la siguiente: “El usuario llama a un número del Ayuntamiento de Barcelona, donde será atendido por un operador que le pedirá los datos del recibo a cobrar. Una vez validado que el recibo es correcto y está pendiente de pago, facilitará su número de teléfono y se colgará la llamada. A continuación el sistema IVR llamará al teléfono proporcionado por el usuario y le comunicará el importe a pagar, pidiéndole el número de tarjeta y la fecha de caducidad. El propio sistema IVR gestionará el pago con la entidad bancaria y comunicará el resultado de la operación al sistema origen”.

En este contrato entra también, con una operativa similar, el pago de cualquier recibo satisfecho a través de los terminales móviles de la Guardia Urbana. En este caso, hay dos mecanismos: a través de la lectura de la banda magnética o mediante los dispositivos PINPAD (de lectura de chip). Estos pagos suelen realizarse cuando un ciudadano es multado por una patrulla de agentes locales y prefiere pagar la sanción al momento. Las patrullas van equipadas con Motorola MC65 y el sistema operativo de Windows Mobile 6.5, aunque está en fase de actualización hacia el sistema operativo Android. El ciudadano puede pagar también con su propio teléfono móvil si tiene las aplicaciones correspondientes.

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