La sentencia del Tribunal Supremo sobre los implicados en el 1 de octubre ha tenido consecuencias directas sobre la actividad municipal: ha logrado paralizar toda actividad del Ayuntamiento de Barcelona, arrastrando a la institución a un letargo preocupante. “La principal respuesta de la alcaldesa, Ada Colau, fue convocar un pleno para condenar la sentencia. Quería una declaración institucional. Pero, debido a los acontecimientos posteriores y a los gravísimos disturbios de este martes, lo suspendió”, denuncian fuentes de la oposición a Metrópoli Abierta.

Las consecuencias no se quedaron ahí: “En estos momentos, existe una parálisis total en la maquinaria municipal. Se suspendieron las comisiones y los plenos de los distritos. Estamos viviendo una auténtica anomalía institucional”, añaden las fuentes. Las críticas a la alcaldesa tienen como base su pretendida ambigüedad en el tema identitario, pero, paralelamente, su alineamiento sistemático con las fuerzas independentistas.

“Denunciamos con contundencia la total parálisis de la actividad municipal porque, aunque lo pretende disimular, la alcaldesa siempre está del lado de los independentistas. Cuando hay alguna cuestión que roza el tema de la independencia, siempre se pone de perfil y acaba alineándose con los mismos”, se queja un concejal de la oposición. Y otro subraya que “su estrategia roza el más descarado populismo. En ocasiones, además, ha llegado a decir una cosa mientras hacía todo lo contrario. Es lo más parecido a una esquizofrenia política”.

MÁS DE 100 EFECTIVOS SIN INTERVENIR

La oposición también critica la dejadez del Ayuntamiento en la crisis provocada tras la publicación de la sentencia del Supremo. “La Guardia Urbana no tuvo participación en el control de la situación, cosa inaudita, porque es la situación más grave vivida en muchos años. Es incluso más delicada que los disturbios que tuvieron lugar en el barrio de Gràcia o en Sants con el caso Can Vies, que mantuvieron escenas de alta tensión en las calles durante semanas”, denuncian las fuentes.

La queja más directa es la inacción de la UREP (Unidad de Refuerzo de Emergencia y Proximidad), que no es otra cosa que la antigua USP (Unitada de Soporte Policial). “Ahí hay más de 100 efectivos que no han intervenido en nada. Se han quedado en sus aposentos a la espera de que los demás cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado contuviesen los disturbios en las calles. ¿Para qué queremos una unidad especializada como ésta si no es para utilizarla en momentos clave y ante situaciones tan graves como la que se ha vivido? El Ayuntamiento de Barcelona hubiera debido adoptar una actitud más activa en toda esta crisis”, explica un miembro de la oposición a este diario.

UNA UNIDAD EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Y otro edil subraya que “no nos ha sorprendido que no actuaran porque es una unidad que Colau quería hacer desaparecer desde que llegó al Ayuntamiento”. Los representantes de la oposición critican también que “la UREP tiene competencias en materia de seguridad pública. Para eso fue creada en su día. Y puede actuar en requerimiento de otros cuerpos policiales. Además, critican que “con la actual alcaldesa no se han promocionado más plazas para la UREP, por lo que es una unidad en peligro de extinción”.

En este sentido, no deja de ser curioso el hecho de que los disturbios padecidos por la ciudad hayan pasado totalmente desapercibidos en la web oficial del Ayuntamiento de Barcelona. El martes, en el portal municipal sólo se publicitaban “unas ordenanzas fiscales adaptadas a las necesidades de la ciudad”. El día 16, justo después de que el centro de la urbe fuese arrasado con 250 hogueras por los radicales, en la web del Ayuntamiento había una noticia estrella: “La emergencia climática, eje del programa Escoles + Sostenibles este curso”.

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL

Ninguna referencia a las alteraciones de orden público más. “Ni siquiera un comunicado de condena de los disturbios”, critica otro miembro de la oposición. Sí que aparece, en cambio, una declaración institucional de la alcaldesa, colgada en la web el lunes día 14 en la que señala que “hoy es un día triste para Barcelona y para todo el Estado”, además de solidarizarse con los condenados y animar a los independentistas y a los que “nos sentimos heridas por esta sentencia”. También vaticinaba la declaración que estos días “habrá grandes manifestaciones, muchas declaraciones y posicionamientos”. Colau se comprometía a “trabajar por la libertad de todos los presos y presas políticos a los que hoy la sentencia los condena a prisión” y a “construir escenarios que contribuyan al diálogo”, además de a aportar “soluciones democráticas al conflicto”. Tras las algaradas y los graves conflictos de los siguientes días, la alcaldesa enmudeció de repente.