Barcelona es percibida como una ciudad cada vez más sucia. Después de la inseguridad, la falta de limpieza es la gran queja de los ciudadanos cuando hablan de los problema más próximos. Y el malestar se ha disparado en Sarrià-Sant Gervasi. En este distrito, el Ayuntamiento ha activado una sistema de recogida puerta a puerta que suscita un gran rechazo entre sus vecinos. Hoy, el 28,3% de sus habitantes percibe la suciedad como un elemento muy negativo, según el tercer Barómetro de Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

El proyecto de Jaume Asens, regidor de Sarrià, para mejorar la recogida de la basura suscita mucho rechazo en este acomodado distrito de Barcelona. Las quejas se han multiplicado casi por cuatro desde junio de 2018. Entonces, solo el 8,3 % de sus habitantes citaba la suciedad como el principal problema del barrio. En octubre, la cifra subía hasta el 18,3% y en febrero de 2019 se dispara hasta el 28,3%. El segundo punto conflictivo es la inseguridad, citada por el 18,3% de sus vecinos.

LA RECOGIDA PUERTA A PUERTA

La suciedad era un problema minoritario en Sarrià-Sant Gervasi, muy crítico con el sistema de recogida de basura puerta a puerta de Colau. Las protestas, históricamente, eran mucho más habituales en Sants-Montjuïc, Nou Barris y Gràcia. En estos distritos, el problema también se ha multiplicado en los últimos meses.

La suciedad, con un 36,7% de las menciones, es el gran problema de Sarrià-Montjuïc. En junio de 2018, la falta de limpieza era denunciada por el 16,7% de sus vecinos. En octubre de 2018, el malestar se multiplicó por dos. Entonces, la suciedad ya era denunciada por el 33,3% de sus habitantes.

En Nou Barris, la suciedad y la inseguridad comparten el primer puesto del ranking de las quejas de sus vecinos. El 35% percibe que este distrito del norte de Barcelona está sucio. En junio de 2018, las menciones eran del 21,7% y en octubre, del 25%. Es decir, 10 puntos menos que en febrero de 2019.

EL SERVICIO MUNICIPAL PEOR VALORADO

La suciedad no solo es un problema habitual en Gràcia. Es, habitualmente, el gran problema, con diferencia. En junio y octubre de 2018, fue citado como un tema mal resuelto por el 23,3% de los vecinos. En el último sondeo, la cifra ha subido hasta el 30,0%. El segundo problema es la vivienda, con un 16,7% de menciones, y el tercero, la inseguridad, citada por el 15% de los vecinos.

La limpieza es el servicio público peor valorado por los barceloneses, con un 16,4% de las menciones, de forma espontánea, en febrero de 2019 (en octubre de 2018, fue citado por el 17,9% de los ciudadanos). Los autobuses, el transporte público en general, la Guardia Urbana y la sanidad completan el Top-5 de quejas a los srvicios municipales.

COLAU SUSCITA MUCHA DESCONFIANZA

La falta de limpieza es una de las grandes quejas de los habitantes de Barcelona, muy preocupados por el deterioro y la pérdida de reputación de la ciudad en los últimos meses. Según el primer capítulo del sondeo, el 64,3% de los barceloneses desconfía de la capacidad de su alcaldesa, Ada Colau, para gestionar los problemas de la ciudad. Hace cuatro meses, los índices eran casi idénticos. Sólo uno de cada cuatro ciudadanos expresa su satisfacción con la primera edil.

Los resultados de esta encuesta de Centre d'Estudis Sociològics sobre el clima de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 4 y el 11 de febrero de 2019.