Este viernes por la mañana, los Mossos d'Esquadra y la Policía Nacional han puesto en marcha un dispositivo en Barcelona contra una organización que convertía viviendas en pisos turísticos sin permiso de los propietarios, tal y como ha recogido Metrópoli Abierta. En un apunte en Twitter, la policía catalana ha informado de que la organización criminal alquilaba pisos particulares y después dejaba de pagar el alquiler y los convertía en pisos turísticos.

Apenas unas horas después, en una rueda de prensa que trataba sobre temas de la actualidad del barrio del Besòs-Maresme, la teniente de Alcaldía de Ecología, Urbanismo, Infraestructuras y Movilidad, Janet Sanz, ha sorprendido con un sonoro palo a la empresa que se dedica al alquiler de pisos turísticos, con sede en San Francisco, Airbnb.

Según ella, la compañía "debe mojarse". Y ha agregado que "o ayudan al Ayuntamiento, a la Guardia Urbana y a los Mossos a acabar con este tipo de prácticas o las estarán amparando". En definitiva, "o están con nosotros o con los que delinquen", ha asegurado la mano derecha de la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, en el consistorio barcelonés.

EL ORIGEN DE LA POLÉMICA

Todo ello viene tras conocerse que la organización detenida anunciaba estas viviendas en diferentes plataformas de alquiler turístico sin contar con el permiso de los propietarios de las mismas. A estos hechos, se le suma que la relación entre la firma californiana y el Ayuntamiento es de una profunda enemistad. De ahí que, cuando ha podido, Sanz ha atizado a Airbnb sin contemplaciones.

Cabe poner un especial énfasis en que una de las entradas se ha efectuado en la calle Indústria de Barcelona. Los otros registros se han producido en los municipios de l’Hospitalet de Llobregat y Vilassar de Mar, en el Maresme. 

  

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