Ernest Maragall, con 10 concejales, ha ganado las elecciones municipales tras cosechar una ventaja de casi 5.000 votos respecto a Ada Colau. Todo apunta que el líder de ERC será el futuro alcalde de Barcelona, pero este lunes se especulaba con una operación rocambolesca que frustraría a los republicanos: un posible pacto entre Barcelona en Comú, PSC y Manuel Valls.

LOS 'COMUNS', PERO SIN COLAU

La posibilidad de que el candidato de ERC, Ernest Maragall, no llegara a la alcadía, podría estar en manos de comuns, socialistas y Valls. Barcelona en Comú podría tener la posibilidad de continuar en el Ayuntamiento pero, eso sí, sin Ada Colau, según ha explicado Joaquim Coll.

El nombre clave para que este acuerdo tirara adelante es el de Joan Subirats. El actual Comisionado de Cultura, que ha sido número 2 en la lista de BeC en estas elecciones, podría ser alcalde con el apoyo de las formaciones de Collboni y Valls, que a su vez borrarían a Colau del mapa municipal.

De esta manera, podría llegar a formarse un gobierno de coalición en que BeC y PSC serían los dos agentes implicados, y en el que el candidato socialista tendría un papel clave, a diferencia del pacto post electoral de 2015. La candidatura de Valls, por su parte, podría votar a favor de investir a Subirats con la finalidad de evitar que el independentismo gobierne en la capital catalana, pero mucho más remota es ya la posibilidad de un tripartito, debido a la lejanía ideológica entre los comuns y el exprimer ministro de Francia.

SUBIRATS, UNA FIGURA NO INDEPENDENTISTA

Joan Subirats nunca se ha manifestado en favor del independentismo. A este hecho hay que sumar que, esta estrategia, dejaría fuera del Ayuntamiento a la actual alcaldesa, por lo que esta doble vertiente podría ser del gusto de las formaciones de Collboni y Valls.

Subirats un politólogo de carácter teórico y especialista en políticas públicas, daría un gran salto en el consistorio, pasando de ser Comisionado de Cultura a alcalde de la capital catalana.

¿Y COLLBONI?

Otro escenario posible pasaría por Collboni como piedra angular del proyecto. Por una parte, el perfil progresista del socialista sería aceptado por los 'comuns', que vivirían un segundo acuerdo tras el que se estableció después de las municipales de 2015.

De la misma manera, Valls podría ver con buenos ojos la alcaldía de Collboni, ya que a lo largo de toda la campaña no ha dejado de expresar públicamente su voluntad de pactar con el candidato para conformar un gobierno progresista que alejara a los independentistas del poder.

COLAU DEBE SALIR

Para que finalmente se lleve a cabo un pacto que dejara al independentismo en fuera de juego, Colau debería ceder su puesto. De hecho, tendría que dejar de formar parte de su grupo municipal, algo que, más allá de la reacción que pudiera tener entre los votantes de los 'comuns', sería de difícil aceptación para la alcaldesa.

Con todo, habrá que esperar que pasará tras las conversaciones entre los partidos en un escenario que podría ser más incierto de lo que aparentaba la noche electoral.