"Con la puta CUP vivían mejor". Así se ha expresado el número dos de la CUP en las municipales, Jordi Magrinyà, que ha cargado duramente contra el partido de Ada Colau. Lo ha hecho en Twitter, donde ha lamentado que la formación anticapitalista se quedara sin representación en el Ayuntamiento de Barcelona. 

Según él, el hecho de que la CUP de Barcelona no esté "por el medio para usarla como cortina de humo y chivo expiatorio" hace que se vea "más claro que BComú siempre ha preferido escorarse hacia su derecha en materia de políticas sociales y hacer de tapón del independentismo en clave nacional". Así, Magrinyà ataca a Ada Colau por partida doble: por derechista en sus políticas sociales y por bloquear el independentismo. 

CRÍTICAS DE SALIENTE

A las críticas también se ha sumado su compañera de filas, Anna Saliente, número uno de la CUP en las municipales. "En el año 2015 llegas a la alcaldía 'surgida' de los movimientos sociales. En el año 2019 las élites económicas del Estado te dan apoyo para evitar la alcaldía de una fuerza (ERC) con un proyecto que dista mucho de la ruptura. El proceso de desarticulación política de las clases populares". 

Así, los cupaires pasan al ataque contra BComú por el apoyo cada vez más probable de PSC y Manuel Valls en la investidura de Ada Colau. 

Quien tampoco se ha mordido la lengua a la hora de cargar contra la alcaldesa en funciones ha sido Sergi Sabrià, presidente del grupo parlamentario de Esquerra en el Congreso. El líder republicano lo ha tachado de "pacto de la casta de Barcelona", y ha asegurado que desde su formación no dejarán de "luchar". Según él, este acuerdo "ni es lo que ha votado Barcelona, ni es el acuerdo de progeso que necesita la ciudad. Y como siempre recuerda Junqueras, ERC nunca se rinde, ni nunca defallece. Tampoco lo haremos ahora", sentencia.