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Ciutadans ha quedado noqueado después del desplante de Manuel Valls. Y nosotros tenemos vía libre para tomar la iniciativa”. Así se expresa una fuente del PP municipal, que a pesar de tener sólo dos concejales considera que esta formación puede marcar mucho perfil.

Y ésa es la clave para que el partido que encabeza Josep Bou hubiese ofrecido a Ciutadans y a Valls la creación de un frente constitucionalista en el Ayuntamiento. “Si los socialistas quisieran sumarse a este frente, estaríamos encantados, porque son ocho concejales, pero mucho nos tememos que preferirán estar en el bando contrario al formar parte del gobierno municipal”, explican a Metrópoli fuentes populares.

Con la propuesta, Bou se desmarca de sus rivales y toma la iniciativa de la acción opositora. “La pretensión es que Ada Colau tenga que desmarcarse y destacarse como antiindependentista abiertamente”, subrayan. Además, consideran que el frente permitiría a las fuerzas constitucionalistas “luchar mucho mejor contra las movidas que va a haber en contra de la sentencia”.

MESES DUROS

Los populares creen que los próximos meses serán muy duros y la tensión social y política irá en aumento, propiciada por los independentistas y aprovechando la sentencia sobre los hechos del 1-O. De ahí que interprete que el votante constitucionalista prefiere que las formaciones antiindependentistas se alineen en un frente para frenar al soberanismo.

En esta estrategia se sitúa una de las primeras medidas de Bou en el consistorio: la presentación de un requerimiento a la alcaldesa para retirar el lazo amarillo de la fachada del edificio. “Nosotros preferimos presentar el requerimiento por la vía legal y así tiene diez días para quitarlo. Si no lo hace, presentaremos medidas legales. Sabemos que la entidad Impulso Ciudadano hizo lo mismo, pero cada uno vamos por nuestro camino. Ni se lo consultamos a ellos ni ellos lo consultaron con nosotros. Simplemente, coincidimos en la iniciativa”.

CRÍTICAS A LOS SOCIALISTAS

Las críticas a la actitud de Colau son ácidas desde las filas del PP. “La alcaldesa se ríe de Ciutadans y se ríe de los socialistas, que fueron quienes la apoyaron para ser alcaldesa. Con la colocación del lazo amarillo ya lo demostró. Y resulta que fueron ellos quienes la votaron, pero su primer acuerdo fue con los independentistas”, destaca otra fuente popular.

De ahí que las críticas se extiendan ahora hacia los socios de gobierno, los socialistas, porque acusan al líder del PSC, Jaume Collboni, de no tener fuerza para enfrentarse a Colau. Es más: consideran que un desmarque de éste propiciaría que la alcaldesa tendría que dejar la ambigüedad a un lado y decantarse por los independentistas o por los constitucionalistas.

LA JUSTICIA, CONTRA COLAU

En esta estrategia de poner en evidencia a Colau se ubica también la petición de reposición del busto del Rey en el salón de plenos. “Lo hemos pedido por escrito, por lo que el equipo de gobierno deberá decir algo”, explican desde el PP. En el requerimiento se apela a la colocación del efigie de Felipe VI en el salón de plenos del Ayuntamiento “en cumplimiento de lo que dispone el artículo 85 del real decreto 2.568/1986 de 28 de noviembre, de organización, funcionamiento y régimen jurídico de las entidades locales”.

El busto fue retirado el 23 de julio del 2015, cuando Barcelona en Comú (BeC) llegó a la alcaldía. En el 2017, la Delegación del Gobierno interpuso un recurso y en una sentencia de marzo del año pasado, los juzgados le dieron la razón, ordenando a Colau reponer el busto.

EL GOBIERNO, DIVIDIDO

El consistorio interpuso un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y alegó, según los populares, que lo que hizo fue eliminar símbolos religiosos y políticos del edificio. “La reposición quedó en el limbo. En el pleno, los comunes insistieron en que se le quitaba simbolismo religioso y político al salón de plenos y a la propia Administración local. Pero no obedecieron la sentencia”.

El PP asegura que los propios comunes se contradicen. “Pero será divertido ver cómo ahora el equipo de gobierno tendrá que votar de nuevo sobre este tema. EL PSC estaba a favor de que se volviese a poner, por lo que nos podemos encontrar con el hecho de que una parte del gobierno municipal vote a favor de la restauración de la efigie y que la otra parte vote en contra. Un contrasentido total”. Aún así, si no se repone la efigie, Bou tomará la iniciativa de nuevo para denunciar penalmente la situación.