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Silencio sepulcral entre las organizaciones satélites de los comunes pro-remunicipalización. La sentencia del Tribunal Supremo de este miércoles que avala el modelo público-privado de gestión del agua del Área Metropolitana de Barcelona (AMB) ha dejado mudas a estas entidades. Aigua és Vida, Enginyeria Sense Fronteres y la Federació d'Associacions de Veïns i Veïnes de Barcelona (FAVB) han optado por guardar silencio tras conocerse el fallo judicial. Es su forma de digerir la derrota que ha supuesto la sentencia del Alto Tribunal. 

Estas tres organizaciones tienen fijado como objetivo primordial la remunicipalización del servicio del agua en Barcelona y su Área Metropolitana. En el caso de Aigua és Vida, incluso, dicho objetivo es su razón de ser. Todas ellas actúan como grupos de presión contra la empresa mixta Aigües de Barcelona, y en concreto contra Agbar, que controla un 70% de la sociedad.

SIN PODER DE CONVOCATORIA

Para su cometido no están solas. Cuentan con el apoyo de otras entidades que respaldan sus mismas tesis, y que están alineadas con los postulados de Barcelona en Comú (BComú) en lo que se refiere a la gestión del agua. En el listado se encuentran plataformas como el Moviment per l’Aigua Pública i Democràtica (MAPiD), la Associació de Municipis i Entitats per l'Aigua Pública, la Aliança contra la Pobresa Energètica o Ecologistes en Acció, entre otras.

Pese al elevado número de asociaciones que defienden la remunicipalización, lo cierto es que los actos organizados por las mismas cuentan con una baja asistencia de público, tal y como ha podido comprobar este medio. Suelen ser los mismos activistas los que participan en todos los actos que tienen lugar en Barcelona. Las organizaciones citadas han demostrado, a lo largo de estos años, una escasa capacidad de movilización y de atracción de público a los debates sobre el agua. No han logrado, pues, uno de sus principales objetivos: situar los postulados de los comunes --la remunicipalización del servicio-- entre las preocupaciones de los barceloneses.  

La convocatoria de Aigua és Vida en Sants apenas ha reunido a un centenar de vecinos
Una convocatoria de Aigua és Vida en Sants

CAMPAÑA MEDIÁTICA CONTRA AGBAR

El asociacionismo próximo a BComú había realizado un gran esfuerzo en calentar el ambiente antes de que el Tribunal Supremo se pronunciara sobre el futuro del agua en el Área Metropolitana. Tras meses articulando una intensa campaña mediática contra Agbar, el fallo judicial del TS hecho público este miércoles ha sentado como un jarro de agua fría entre estas entidades, que han callado a lo largo de toda la jornada. Todas ellas se habían implicado en abonar el terreno ante una posible sentencia que ratificara los argumentos que usó el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TJSC) en 2016 para anular la creación de Aigües de Barcelona. Sin embargo, las organizaciones han topado con la decisión del Alto Tribunal de revocar la anterior resolución judicial.

Durante esta campaña mediática orquestada por las organizaciones de la órbita de los comunes se han organizado actos y charlas y se ha divulgado todo tipo de material audiovisual para defender la remunicipalización del suministro y servicio de agua y atacar a Agbar. Todo ello financiado a través de subvenciones públicas y aportaciones privadas, cuyo origen se desconoce. 

SUBVENCIONES PÚBLICAS

En lo que se refiere a subvenciones públicas, estas entidades han recibido una importante inyección de liquidez del Ayuntamiento de Barcelona. Durante el primer mandato de Ada Colau, Enginyeria Sense Fronteres pasó de recibir 241.437 euros en ayudas del consistorio barcelonés en 2015 (la mayoría tras la llegada de Colau), a 321.920 euros en 2016 y 385.175 euros en 2017. Esto supone un incremento del 59,53% en dos ejercicios y unas subvenciones totales que se aproximan al millón de euros (918.532 euros).

La FAVB ha sido otra de las organizaciones que ha recibido cuantiosas subvenciones públicas y que ha respaldado en todo momento las tesis de los comunes en materia de gestión del agua. En 2015, la FAVB recibió 212.167 euros en subvenciones del Ayuntamiento de Barcelona, 249.500 en 2016, 317.709,16 en 2017 y 270.498 en 2018. En total, la entidad vecinal se embolsó 1.051.279,16 euros de las arcas municipales entre 2015 y 2018. 

ESCUETAS VALORACIONES DE COLAU Y BADIA

El intento de acoso y derribo de estas organizaciones contra Agbar es claro. En conversación informal con este medio, uno de los portavoces de la FAVB definió a la compañía de Suez como el "verdadero cáncer" de Barcelona. Precisamente la plataforma vecinal ha emitido un comunicado este miércoles en el que muestra su "rechazo" contra la decisión del TSJC de declarar nulo el Reglament de Participació Ciutadana de Barcelona. El texto, que se refiere al mazazo judicial contra las pretensiones de BComú de someter a votación la remunicipalización del servicio del agua en la ciudad, también está firmado por Aigua és Vida. 

Sin embargo, todas estas organizaciones han guardado silencio en sus canales oficiales --incluídas las redes sociales, donde se muestran sumamente activos-- sobre el auto del Tribunal Supremo que respalda el modelo público-privado de gestión del agua del Área Metropolitana de Barcelona (AMB).

Los únicos que han valorado de forma escueta la sentencia han sido Ada Colau y su concejal del agua Eloi Badia. La alcaldesa se ha limitado a señalar que le ha "sorprendido mucho" el fallo judicial, que no lo comparte y que no le "ha gustado nada". Por su parte, Badia ha escrito un breve mensaje en su cuenta de Twitter donde no esconde su malestar tras la sentencia. La ha definido como un "duro golpe", para después advertir que "seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestras manos para defender este derechos fundamental de los intereses privados".