La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) ha entrado en vigor en toda su magnitud. Desde este martes, 15 de septiembre, los coches más contaminantes que no llevan el distintivo de la Dirección General de Tráfico ya pueden ser multados. Un conductor puede recibir una multa cada hora y media.

La prohibición afecta a la circulación por Barcelona -desde las rondas hacia dentro de la ciudad -con la excepción de la Zona Franca y el barrio de Vallvidrera, el Tibidabo y Les Planes- y puntos de los municipios metropolitanos de Esplugues de Llobregat, Cornellà de Llobregat, L'Hospitalet de Llobregat y Sant Adrià de Besòs.

El veto afecta a unos 50.000 vehículos, concretamente a los coches de gasolina matriculados antes de enero de 2000 y diésel anteriores a 2006. También restringe el paso a las furgonetas matriculadas antes del 1 de octubre de 1994. La ZBE entró en vigor el 1 de enero. Se tenía que empezar a multar el 1 de abril, pero se pospuso por el estado de alarma. La sanción más barata es de 100 euros. Las restricciones son de lunes a viernes, desde las 07.00 a las 20.00 horas.

SE PUEDEN RECIBIR VARIAS SANCIONES AL DÍA

Se da la circunstancia de que un conductor que decida saltarse la prohibición y seguir circulando con un coche contaminante puede recibir varias sanciones al día, hasta ocho. Tras ser multada en una primera ocasión, una persona podrá volver a ser sancionada una hora y medía después de que se le haya impuesto la primera denuncia. El dinero que se recaude se destinará a políticas de movilidad sostenible.

En una comparecencia de prensa, el concejal de Emergencia Climática y de Transición Ecológica, Eloi Badia, ha dicho que el objetivo del régimen sancionador es mejorar la calidad del aire de Barcelona y evitar que la contaminación sea un agravante de las enfermedades respiratorias. "Si se produce una segunda ola del coronavirus, es mejor tener un aire de buena calidad", ha apuntado Badia.

MÁS DE 42.000 AVISOS

Desde el pasado enero, el Ayuntamiento ha enviado unos 42.000 avisos a titulares de coches contaminantes para que dejen de circular por la zona vetada. Según Badia, este lunes, el día antes de la puesta en marcha de las sanciones, unos 15.000 conductores seguían desplazándose con sus viejos coches y motos. El Ayuntamiento no ha hecho ninguna estimación de cuántos pueden seguir circulando desde el martes o si sus propietarios cambiarán la manera de desplazarse. 

66 cámaras instaladas en distintos puntos de la ciudad, junto a los agentes de la Guardia Urbana, se encargan de controlar las infracciones. Curiosamente, la policía local barcelonesa tiene varias furgonetas que incumplen la normativa de la ZBE y siguen circulando. Para más mofa, algunas pertenecen a la unidad de accidentes, ha denunciado el sindicato CSIF de la propia Guardia Urbana.

DELICADA SITUACIÓN ECONÓMICA DE TMB

El régimen sancionador se pone en marcha con un 9% menos de tráfico de lo que era habitual en Barcelona antes de la pandemia. Pero el dato que más preocupa a Badia es la falta de confianza en el transporte público. Metro y bus siguen con una demanda muy inferior a hace un año: un 40% menos. La situación ha puesto a Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) en una delicada situación económica​.

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