La Zona de Bajas Emisiones (ZBE) tiene en jaque a los transportistas que necesitan acceder a Barcelona durante su jornada laboral. La preocupación se incrementa en el caso de los conductores que desarrollan su trabajo con vehículos pesados, camiones y tráileres cuya masa supera los 3.500 kilos.

El próximo 1 de julio finaliza la moratoria de la ZBE que permite la entrada de este tipo de vehículos, concretamente de los que no disponen de distintivo ambiental, sin tener que someterse a las sanciones contaminantes.

Los transportistas se encuentran a las puertas de ser restringidos y, además, no disponen de alternativa para unos tráileres y semiremolques en los que el carburante de dominio absoluto continúa siendo el diésel. Colectivos del sector han trasladado esta preocupación a la concejal de Movilidad, Rosa Alarcón, quien ha puesto sobre la mesa una posibilidad para que estos vehículos contaminantes tengan libertad de acceso a la ZBE.

CATALIZADOR ALEMÁN

Desde la Asociación de Transportistas Agrupados Condal, apuntan que Alarcón abrió la puerta a la instalación de un catalizador para permitir la entrada de vehículos pesados comerciales. La regidora socialista lanzó la propuesta el pasado mes de diciembre, pero la cuestión parece haber quedado pausada.

Mediante la instalación de estos catalizadores, los camiones contaminantes pasarían a tener un "reconocimiento Euro 6", lo que equivale a la etiqueta C emitida por la Dirección General de Tráfico (DGT).

Un vehículo circula ante un cartel indicador de la Zona de Bajas Emisiones, previamente a la implantación de sanciones / EFE
Un vehículo circula ante un cartel indicador de la Zona de Bajas Emisiones, previamente a la implantación de sanciones / EFE

Pese a ello, existen varias trabas. En primer lugar, los dispositivos tan solo los fabrica "una empresa alemana", con la que se debería establecer un acuerdo. Además, los catalizadores deberían contar con el beneplácito de la DGT, quien tiene la última palabra sobre la clasificación medioambiental de los vehículos.

SIN COMPETENCIAS

En caso de que esta opción no saliera adelante, Alarcón asegura encontrarse atada de manos y pies de cara a permitir una prórroga en la moratoria de la ZBE para los vehículos comerciales. Niega tener competencias, pero ha garantizado a los trabajadores a establecer un encuentro con Ayuntamiento, AMB y Generalitat para abordar la problemática.

Para los vehículos comerciales ligeros, la opción del catalizador no se valora. Se trata de un dispositivo de elevado coste, que no resultaría rentable en términos económicos para furgonetas y camiones inferiores a los 3.500 kilos. Si no se logra un acuerdo entre administraciones en marzo, no podrán entrar en Barcelona en cuestión de un mes, desde el 1 de abril.

Fuentes municipales señalan que "hace tiempo que se trabaja con la DGT" para encontrar mecanismos con los que los vehículos pesados "cumplan con los requisitos de la ZBE".

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