Una línea de bus de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha tenido que ser paralizada durante dos días consecutivos (este sábado y domingo) por el "alto riesgo de accidente" que comportaba la presencia de ciclistas y corredores en la calzada que, en numerosos casos, infringían las normas de circulación. El bus circula en algunos tramos por una estrecha calzada de sentido único y curvas cerradas.

El problema se ha dado en la línea 111, que une Vallvidrera con el Tibidabo y viceversa. Se trata de un bus de barrio que casi cada fin de semana se ve afectado por la numerosa presencia de usuarios de la bici (principalmente) y de corredores que suben o bajan del Tibidabo. El sindicato CGT lleva meses denunciando los contratiempos. Estos dos últimos días, la línea ha tenido que pararse, afirma el delegado sindical de CGT, Saturnino Mercader. La información ha sido informada por TMB.

ESTRÉS EN LA CONDUCCIÓN

Según CGT, el riesgo de sufrir un siniestro es muy elevado. También alerta del estrés con el que trabajan los conductores. "No nos consta que hayan habido accidentes, pero sí muchos sustos. Los chóferes son conscientes del peligro y van muy lentos y atentos", subraya el sindicato. Este sábado, tras recibir el aviso de CGT, la empresa de transporte decidió parar el servicio mientras persistiera el riesgo. El domingo se ha tenido que tomar la misma decisión.

CGT ha proporcionado a Metrópoli Abierta un vídeo, grabado este sábado, en el que se puede observar algunos de los problemas a los que se enfrentan los conductores de TMB de la línea 111. En la grabación, un runner no duda en seguir corriendo por la calzada (a pesar de tener una amplia acera al lado), ciclistas que van en contra dirección y se cruzan en medio del bus y le obligan a frenar.

Cuando el vehículo llega junto al parque de atracciones incluso se tiene que detener por la presencia de ciclistas en medio de la calzada, uno de ellos para hacerse una foto. Según CGT se han dado casos de gente que se coge del bus para subir la cuesta. 

FALTA DE VIGILANCIA DE LA GUARDIA URBANA

El sindicato considera que la empresa ha actuado correctamente. Culpa del problema al incivismo de algunos usuarios y a la falta de vigilancia por parte de la Guardia Urbana. Según CGT, el distrito de Sarrià-Sant Gervasi tampoco ha tomado hasta la fecha ninguna medida para poner fin a la situación. El Ayuntamiento no ha dado su punto de vista sobre la problemática. A primera hora de la tarde del domingo, el servicio de bus se había normalizado. 

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