Las nuevas tecnologías que están surgiendo de la gran revolución digital de nuestros tiempos están cambiando los conceptos de vida, los sectores industriales y las maneras de interactuar con el mundo que nos rodea. Aplicadas a la movilidad en las grandes ciudades, estas tecnologías, bien empleadas, pueden redundar en una mejor manera de trasladarse, más rápida, económica y sostenible. También, menos nociva para el medio ambiente.

Así lo demuestra el estudio MobilityISDIgital, realizado por ISDI, una escuela de negocios barcelonesa líder en formación digital. En esta primera edición del estudio, el análisis se centra en mostrar de qué manera se utiliza el transporte y cómo el uso de los nuevos servicios digitales está modificando la forma de desplazarnos.

Los usuarios digitales triplican la frecuencia de uso de transporte que los usuarios no digitalizados. Actualmente, el negocio digital representa ya un 22% del mercado del taxi, el 12% del de la bici, el 7% del coche y el 9% de la moto.

Uno de los puntos más interesantes del estudio es que hace una comparativa entre Madrid y Barcelona, las dos grandes metrópolis españolas. Las estadísticas muestran un contraste en el tipo de rutinas y hábitos en cada una de ellas y cómo se ven afectadas por el uso de las herramientas digitales.

La penetración de los servicios digitales está cambiando también la forma de viajar a diario. El 86% de los usuarios de transporte de Barcelona y el 88% de los de Madrid utilizan algún servicio digital de consulta de información o contratación de servicios. Además, contratan a través de las aplicaciones (apps) bastante más que mediante la web, y esta tendencia se mantiene con un uso creciente.

EL PERFIL DEL USUARIO

Dentro de esta revolución digital en el sector de la movilidad, también es importante conocer el perfil del usuario. Siempre según el estudio de ISDI, resulta que la mayoría de los que utilizan estos servicios digitales son los que usan más el transporte público y también están abiertos a optar por opciones como la bicicleta.

Sobre los hábitos de transporte, en general en Barcelona se dedican una media de 32 minutos al día para hacer traslados cotidianos: ir al trabajo, a la escuela, a reuniones, etc. Mantener un tiempo reducido por viaje hace que los usuarios sean más exigentes a la hora de coger el transporte público, pues se busca puntualidad, que haya frecuencia de paso, que sea rápido y que tenga un precio razonable.

En relación al estudio que ha realizado y hecho público su compañía, Dionís Guzmán, director de ISDI Barcelona, concluye que “la transformación digital es una adaptación casi obligatoria para ofrecer un servicio de cualidad y completo a los usuarios. Las herramientas digitales cada vez están más presentes en todos los sectores, como es ahora el de la movilidad”. 

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