El municipio metropolitano de Sant Feliu de Llobregat está siguiendo los pasos de Barcelona en materia de movilidad. Los gobiernos de ambas ciudades están liderados por los comunes, y aquello que sucede en la capital catalana no tarda en replicarse en la localidad del Baix Llobregat.

Tal y como predica Ada Colau en la Ciudad Condal, la alcaldesa de Sant Feliu, Lídia Muñoz, también se muestra partidaria de la implantación de kilómetros de carriles bici en la ciudad y pacificaciones que no han sido consultadas con los vecinos. Durante los últimos meses, el gobierno municipal de la conocida como Ciutat de les Roses, ha puesto en marcha carriles en las calles de Armenteres, Clementina Arderiu, Pla, Laureà Miró, Marquès de Monistrol y en la carretera de Sànson, algunos de ellos no exentos de polémica.

Como respuesta, los vecinos del municipio se han puesto alerta por la forma en la que se han llevado a cabo los trabajos y los perjuicios que conllevan las nuevas vías.

'INCOMPRENSIBLE'

Uno de los carriles bici que han generado mayor rechazo es el ubicado en la carretera de Sànson. David, vecino del municipio afincado cerca de esta vía, asegura que la implementación resulta "incomprensible", ya que "no es útil para los vecinos del barrio". "Casi nunca hay nadie en bici por este carril, no entiendo el por qué de este cambio", explica.

Carril bici de la carretera de Sànson / RP
Carril bici de la carretera de Sànson / RP

Adrià tiene un punto de vista similar al respecto. Además de cuestionar la funcionalidad de esta vía, ironiza con que se debería indicar que es un carril para "bicis eléctricas" debido a la pronunciada "pendiente" que no muere hasta llegar cerca de las puertas de la antigua fábrica que da nombre a la calle.

PELIGRO

El carril de la calle Marquès de Monistrol es el otro gran señalado. Como explicó recientemente a este medio la propietaria de una cervecería ubicada en dicha vía, se trata de un cambio "muy peligroso". Dos de sus clientes ya "han caído al carril" debido a la proximidad de éste con su terraza, y remarcó la facilidad con la que se pueden robar "bolsos" a las clientas al pasar a gran velocidad con un patinete o una bicicleta por el nuevo espacio.

Otro de los comerciantes de la calle recordó que el Ayuntamiento procedió a la instalación del carril sin previo aviso, y lamentó la falta de aparcamiento que ha supuesto esta modificación que pilló por sorpresa al barrio.

La falta de estacionamiento es lo que ahora también critica Desirée, una vecina que se ha visto afectada por la pérdida de plazas en la calle. "Desde que pusieron el carril bici tardo mucho más en aparcar, cuesta encontrar sitio. Es la primera vez que estoy pensando en alquilar un parking", relata.

Carril bici de la calle Marquès de Monistrol / RP
Carril bici de la calle Marquès de Monistrol / RP

ENCONTRAR UN EQUILIBRIO

Desde la Associació de Veïns Roses de Llobregat lamentan que la llegada de los nuevos carriles bici a la ciudad se haya hecho "sin avisar, como siempre". Destacan que la calle más afectada es Marquès de Monistrol, donde "han desaparecido más de la mitad de aparcamientos". "Han dicho que han puesto más, pero no es verdad", explican sobre la postura del gobierno municipal de los comunes.

El colectivo vecinal remarca también el peligro que supone la nueva ubicación de los contenedores, que están "alineados con los aparcamientos" y obligan a "tirar la basura desde el carril". Por ello, piden que se encuentre un "equilibrio entre los vehículos de movilidad personal, los de tracción mecánica y los viandantes" para que todos los usuarios puedan convivir sin molestias en la vía pública.

Tramo con pendiente del carril bici de la carretera de Sànson / RP
Tramo con pendiente del carril bici de la carretera de Sànson / RP

A LA ESPERA DE SEPTIEMBRE

En la Associació de Veïns de La Salut optan por la prudencia. "Cuando empezó el tema hubo revuelo, pero tuvimos una reunión con el Ayuntamiento. Después de sus explicaciones preferimos esperar a septiembre, cuando empiecen los colegios, para tomar una decisión coherente", aseguran.

EN CONOCIMIENTO DE LA SÍNDICA

Elisabet Ortega, presidenta del PP en Sant Feliu, explica que llevó a cabo una recogida de firmas "únicamente a pie de calle" que logró 700 apoyos vecinales después de que el gobierno municipal dejara sin efecto una moción que se aprobó en sesión plenaria para retirar el carril de la calle Marquès de Monistrol.

Ante esta situación, la exconcejal popular recurrió a la Síndica de Greuges, quien ha mandado un "requerimiento al Ayuntamiento" para que dé explicaciones sobre su postura por escrito.

Respecto al carril bici de la carretera de Sànson, que ha afectado a la "batería de contenedores" causando un perjuicio a vecinos y comerciantes, la petición de Ortega pasa por que el consistorio "haga públicos los informes de movilidad que justifiquen" el emplazamiento de este nuevo carril.

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