Una unidad del tranvía circulando cerca de las obras de la plaza de las Glories, que sería el extremo por el que empezaría a implantarse la línea de la Diagonal / EUROPA PRESS
Una unidad del tranvía circulando cerca de las obras de la plaza de las Glories, que sería el extremo por el que empezaría a implantarse la línea de la Diagonal / EUROPA PRESS

Colau aplasta con el tranvía el consenso sobre la D30

La práctica totalidad de los partidos de la oposición acuerdan poner en marcha durante un año el bus eléctrico

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Actualizado: 23/02/2018 18:34 h.

En el pleno municipal del próximo mes de marzo está previsto que se apruebe o se rechace el proyecto del tranvía de la Diagonal, que tiene que unir la plaza de les Glòries con la plaza de Francesc Macià. Y se supone que el gobierno de Ada Colau acatará lo que diga la mayoría de concejales del consistorio. Pero ya a todos les parece tan claro, tan inapelable. Y es que hay motivos para no fiarse. El último plenario municipal ha aprobado por una aplastante mayoría que se ponga en marcha una prueba piloto de la línea de autobús D30, que cubriría el mismo recorrido que el TRAM. Pero Colau ha dicho no. Y no se hará. Punto.

En esta tesitura es fácil que los partidos que han votado a favor de se pruebe con la D30 antes de embarcarse en un proyecto de tanto calado como el tranvía (PDeCAT, Cs,ERC, PSC y CUP) estén con la mosca en la oreja. Es fácil atar cabos y deducir que si el gobierno de Colau no quiere oír ni hablar de la única línea de la red ortogonal que falta por implantar (casi la única alternativa al TRAM) es porque tiene claro que va a impulsar el tranvía sí o sí.

La prueba piloto aprobada debería prolongarse durante un año y desarrollarse en un plazo máximo de tres meses Al menos, para la concejal de Mobilitat de Barcelona en Comú (BeC), Mercedes Vidal no hay vuelta de hoja: no se va a hacer ni ahora ni dentro de tres meses ni durante todo el mandato de Colau.“Una línea de bus no se improvisa, no se hace en tres días ni en tres meses", se ha justificado Vidal.

AUTOBUSES ESCONDIDOS EN LAS COCHERAS

De nada ha servido que la concejal del Grupo Municipal Demócrata, Francina Vila, haya puesto sobre la mesa que, en contra de lo que dice Vidal, la línea está preparada para entrar en servicio desde el anterior mandato del alcalde exconvergente Xavier Trias . La concejal ha ido más allá y ha acusado a la concejal de Colau de “tener escondidos en las cocheras de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) los vehículos eléctricos que ya se habían comprado para la D30".

La tozudez de Mercedes Vidal ha sorprendido a los partidos de la oposición, porque prácticamente todos tienen claro que el tranvía de la Diagonal no podrá entrar en servicio durante este mandato. La prueba piloto de la D30 podría -como mínimo- cubrir el periodo de tiempo comprendido entre el próximo pleno de marzo y el día del presunto inicio de las obras. Vila -partidaria de los buses eléctricos y detractora del tranvía- ha dejado entrever que hay algo que suena raro en tanto interés obsesivo de los comunes con el tranvía: “Si tienen miedo a implantar esta línea de bus de la red ortogonal por la Diagonal por algún motivo debe ser", ha dejado caer la edil demócrata.

Vidal ha recogido el guante y le ha respondido que la D30, ni áun en el mejor escenario y con el calendario más optimista” la línea de bus D30 tampoco podría implantarse en el presente mandato. Y esperar por esperar, mejor esperar al tranvía. La mejor solución de transporte público por la Diagonal es el tranvía” ha seguido erre que erre la edil de Mobilitat, cerrando la puerta hasta a una solución provisional.

EL TRANVÍA NO LLEGARÁ ESTE MANDATO

Todos los defensores de la D30 han utilizado argumentos similares. Santiago Alonso (Cs) ha defendido la prueba piloto porque augura que “la unión del tranvía no podrá promoverse la durante este mandato” mientras que la presidenta del Grupo Municipal de la CUP, María José Lecha, ha suscrito este postulado y ha añadido que la D30 “debería haberse implantado hace tiempo”.

El portavoz del Grupo Municipal de ERC, Jordi Coronas, ha recordado que implantar el tranvía es invertir “cientos de millones de euros para que se beneficie una empresa privada” porque la gestión de las dos líneas que conectará (Trambaix y Trambesòs) es privada. Y no ha vaticinado nada bueno para el transporte público barcelonés porque si se ve acorralada BeC podría "enterrar el proyecto del tranvía" en el pleno del 23 de marzo. El edil no adscrito, Gerad Ardanuy ha sido la voz discordante y ha votado en contra por considerar que no era el momento de abrir este debate.

El concejal del Grupo Municipal del PSC, Daniel Modol (ferviente defensor del tranvía de la Diagonal) ha jugado a dos bandas para justiticado su voto a favor de la prueba piloto en que “apoyar la "D30 no significa renunciar al tranvía", y en que tampoco prevé que la unión del Trambaix y el Trambesòs se implemente “de forma inmediata”. El presidente del Grupo Municipal Popular (PP),hAlberto Fernández,  ha sido más irónico y se ha preguntado de forma retórica “¿Cuándo dejaremos la unión del tranvía en vía muerta?". Nadie ha respondido.

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